El vicepresidente encontró un poco paz, al menos, por las horas que duraron los festejos con el gremio del Personal Legislativo; los invitados cuentan que se lo vio “eufórico”.
El vicepresidente encontró un poco paz, al menos, por las horas que duraron los festejos con el gremio del Personal Legislativo; los invitados cuentan que se lo vio “eufórico”.