Especialistas consultados por LPO consideran que están dadas las condiciones para una baja aún más pronunciada en el precio de la oleaginosa (que ya perdió casi u$s 100 en pocas semanas). Las expectativas del mercado están puestas en la evolución del clima en EE.UU., en la cosecha sudamericana y en una eventual apreciación del dólar. El fin de la era de los commodities y los riesgos de no haber desarrollado un plan B.