En la Rosada aguardan una señal para poner en marcha los preparativos para recibir al equipo de Sabella. “Nunca se sabe, son imprevisibles”, marcaron.Entre el hermetismo, la superstición y la expectiva.
En la Rosada aguardan una señal para poner en marcha los preparativos para recibir al equipo de Sabella. “Nunca se sabe, son imprevisibles”, marcaron.Entre el hermetismo, la superstición y la expectiva.