¿Podrá el gobierno cargar a cada vez más gente sin que la gente se enoje de veras? La Sra de Kirchner levanta su edificio totalitario sobre la base de una convicción: “los pobres están conmigo y he mandado a tantos a vivir en esa categoría que los ruiditos que hagan unos cuántos oligarcas no me van a sacar de mi trono imperial… Pueden salir a la calle; yo seguiré en la mía…’No los registro’”, como diría Moria Casán.