Fuerte aumento en farmacias: los remedios subieron 21% en cuatro meses

Si se encarecen de más los restaurantes, siempre se puede comer en casa. Si se hace muy costoso el taxi, se usa más el colectivo. Pero si se dispara el precio de los remedios, no hay mucho rebusque posible: dejar de tratar las enfermedades no es una opción. Eso permite entender el malestar y la preocupación que en los últimos días crecieron entre los pacientes, al notar en las farmacias que sus remedios fueron remarcados una vez más. Y que ya cuestan hasta un 58% más que en noviembre pasado.