Narcotrafico, Villas y Sacerdotes

 Para negociar, de acuerdo a la lógica infame, alguien debe morir. “Argentina, un país con buena gente”.

Como si fuese una novedad o un hallazgo periodístico, los medios de comunicación, divulgan información sobre el Narcotráfico, cayendo en obviedades y temibles clichés. Como si el tema, en materia de análisis, los excediera.Especial Total News. Por Laura Etcharren

Sentencia social

 El cambio lo forja la sociedad. La Inseguridad y la necesidad del fin.

En la impenetrable cabeza ideológica del Estado de Sensación, la muerte, es una consecuencia casi buscada. Es el desenlace más brutal y doloroso de la cadena de desinteligencias y connivencias que llevaron al país, a la construcción de nuestra propia Ciudad Juárez.Por Laura Etcharren
 

La Murga Nacional y Popular

Entre Parias, “Bastardos” y Delincuentes. Argentina, un país con “buena gente”.
En la Argentina de Hamlet, cruel y jactanciosamente definida, en materia de Inseguridad, como Estado de Sensación, la integración, es algo que aún queda pendiente. Por Laura Etcharren

La identidad bordada

Segunda parte de La Clínica de Mujeres Anasagasti:Podríamos recorrer cualquier hospital de salud mental de día y encontrar, más estabilidad, que en la Clínica de Mujeres Anasagasti. Allí donde el patetismo engalana el leopardo sucio y el olor a pelo quemado, enciende, con fervor, el espanto de quien escribe.Por Laura Etcharren

Narco Maras, ficcion y papelon

Las Narco Maras y la ficción de la tregua y el perdón. Honduras sigue los pasos de El Salvador. Y Argentina se esmera dentro de la “Década rifada”.La nueva jugada de Las Maras da la vuelta al mundo. Y estalla, como si fuese colosal, en los imaginarios arengados por la complicidad de los grandes grupos de poder que le han dado y aún dan, a estas agrupaciones, un poder. Una razón para seguir matando.Por Laura Etcharren

Un pais simulacro

 Hasta el mediados del 2009, podíamos hablar de un estado embrionario. Hoy, en Argentina, hablamos de un país . Mara.Final de 2012 y Argentina se instaló con sus propias características, como un país Narco Mara que supo regar, con ignorancia y connivencia, sus embriones.