En la última semana la Casa Rosada se inclinó por el revisionismo. No por el revisionismo histórico, sino por el de decisiones y declaraciones recientes y propias.Por Jorge Raventos
Categoría: Jorge Raventos
Hegemonia, continuismo y “quedantismo”
Apenas a siete meses de que la señora de Kirchner asumiera su segundo mandato (el tercero consecutivo de la familia), puede decirse que se han iniciado los trabajos de la sucesión. El tema nunca es menor para los regímenes hegemónicos: la prueba del ácido para este tipo de dispositivos reside en garantizarse la permanencia o, al menos, determinar la supervivencia del sistema a través de la elección del heredero.Por Jorge Raventos
Centralismo politico con crisis fiscal
La pacìfica sublevación de la policía de Santa Cruz –la provincia emblemática de la era K-, la extensa y hasta ahora irresuelta situación del yacimiento chubutense de Cerro Dragón, las movilizaciones por la inseguridad en el conurbano bonaerense, la sequía financiera y el bombardeo político al que se somete desde el gobierno nacional a Daniel Scioli son otras tantas fotografías que revelan el progresivo debilitamiento del poder central.Jorge Raventos
La desagregacion del modelo K
La movilización auspiciada por Hugo Moyano, el discurso del jefe de los camioneros en Plaza de Mayo, la errática intervención de la señora de Kirchner en la cadena nacional del martes 26 y el demorado y mezquino monto que la caja central le giró a la provincia de Buenos Aires constituyeron, en la semana que concluye, pruebas insoslayables de la desagregación de la coalición oficialista. No fueron las únicas.Por Jorge Raventos
Objetivo oficialista: hay que pasar el invierno
El gobierno prefirió incrementar la tensión a concederle a Moyano algo a lo que ya está resignado: modificar la aplicación del impuesto al salario. La tensión dañó al oficialismo, que se mostró incoherente, conspirativo y débil. La crisis fiscal (y la voracidad de la caja central) se proyecta en el horizonte sumada al paisaje de alta inflación, al aislamiento, a las fisuras que sufre la coalición oficialista, a la pérdida de instrumentos de disciplinamiento que el gobierno empleó en otros momentos y a un agravamiento de los conflictos.Por Jorge Raventos
Recien seis meses y ya sin Reposo
La coalición oficialista, que (aunque con desorden interno) logró superar exitosamente la prueba electoral de octubre de 2011, muestra señales de “desagregación” creciente, exhibe un déficit cada vez más notorio de conducción y sólo parece capaz de enfrentar los problemas que aquejan al llamado “modelo” creando problemas mayores.Por Jorge Raventos
La pesificacion del pensamiento
Convendría registrar la última semana de mayo como un momento de inflexión en la trayectoria del gobierno, el instante en que la consigna de “ir por todo” pretende transformarse en argumentación ideológica y, como paso complementario, en policía del pensamiento. El vocero más explícito (no el único) de esta nueva instancia fue el senador Aníbal Fernández: “Vayan haciéndose a la idea de que la Argentina tiene que pensar en pesos”, advirtió esta semana.Por Jorge Raventos
El dolar, el arca y el diluvio
El país ingresa al último mes del primer semestre con una brecha creciente -la última semana superó el 30 por ciento- entre el valor “oficial” del dólar y la cotización paralela. Con una singularidad: a los ahorristas se les hace imposible acceder a los dólares “oficiales”, porque la AFIP –árbitro de las operaciones en el sistema de control de cambios que se practica desde octubre de 2011- rechaza más del 90 por ciento de las operaciones.Por Jorge Raventos
El dolar “blue” y el blues de la re-re
Postales de la semana que concluye: durante unas horas la senadora Beatriz Rojkés de Alperovich se ejercitó en la Presidencia de la Nación (la señora de Kirchner volaba a Angola y el vicepresidente se encontraba en Suiza); el dólar “blue” trepó a 5,65 pesos; un paro de subtes inmovilizó nerviosamente a Buenos Aires y el conurbano durante un día y medio…Por Jorge Raventos
Entre la rabia y los nervios
Esta semana la Casa Rosada insistió en el tono fuertemente confrontativo que le es típico y que sólo suspende por cortas temporadas. En principio, volvió a la carga contra el gremialismo peronista.Por Jorge Raventos