
El objetivo de la medida adoptada por el Gobierno nacional “no es generar mejor condiciones para la comercialización, sino para la compra de los consumidores”, dijo Blanco Muiño en declaraciones a radio La Red.
Entre las 6 y las 8 horas de cada día, explicó el director, “todas las cadenas informan precios para todos sus puntos de venta, y a partir de la información histórica y la nueva se van a hacer los controles para que la baja de la carga tributaria no vaya a rentabilidad”.
Según el funcionario “no deberían faltar productos en góndola” porque los supermercados “no tienen limitación de disponibilidad de stocks y hay capacidad interna de producción”.
Blanco Muiño justificó la no inclusión de carnes, frutas y verduras, ya que al ser productos frescos y estacionales “es más difícil el control”, aunque admitió que están en estudio medidas para productos de higiene y limpieza.