
Milani, quien estuvo al frente del Ejército durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, es juzgado por los delitos de asociación ilícita, secuestro y torturas en perjuicio de Pedro Adán Olivera y su hijo, Ramón Alfredo, ocurrido en marzo de 1977.
Ambos fueron víctimas de un grupo de tareas que operaba desde del Batallón de Ingenieros de Construcción 141, donde Milani revistaba con el grado de subteniente.
Por su parte, a Santacroce se le imputa la autoría en la privación ilegítima de la libertad agravada y la imposición de tormentos a Ramón Olivera, así como de formar parte de una asociación ilícita.