
El proyecto, que cuenta con el respaldo del ministro de Justicia, Germán Garavano, busca reglamentar el juicio en ausencia para hechos graves como el genocidio, los crímenes de guerra y los delitos de lesa humanidad, y también para delitos perpetrados por el crimen organizado, como el narcotráfico.
Además, días atrás, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, recibió a la radical Gabriela Burgos y al macrista Daniel Lipovetzky para reactivar el debate en el Congreso.
La reunión de la comisión, en la que la mayoría del oficialismo buscará emitir dictamen, fue convocada por Burgos para mañana a las 17 en la sala 5 del edificio Anexo A de la Cámara baja.
El oficialismo de la Cámara baja buscará mañana avanzar con la firma de dictamen del proyecto de juicio en ausencia, en las vísperas del aniversario 25 del atentado a la AMIA. La presidenta de la comisión de Legislación Penal, la radical Gabriela Burgos, convocó a un plenario para este martes a las 17:00, en lo que buscará ser más que un gesto hacia la causa que se inició con la voladura de la sede de la mutual judía el 18 de julio de 1994.
Sin embargo, el juicio en ausencia que impulsa el oficialismo divide aguas entre los familiares de las víctimas, ya que una fracción no está de acuerdo ni cree en la efectividad del instrumento que permitiría explorar la posibilidad de juzgar a los acusados iraníes involucrados en la causa del atentado a la AMIA. El proyecto es apoyado por la DAIA, pero resistido por la AMIA, y por los familiares agrupados en APEMIA y Memoria Activa.
La base del proyecto es que se puedan iniciar juicios a personas para delitos graves como el genocidio, los crímenes de guerra y los delitos de lesa humanidad, y también para delitos vinculados al crimen organizado, como el narcotráfico. El oficialismo buscará arribar a un texto unificado sobre la base de los proyectos presentados por los macristas Daniel Lipovetzky, Pablo Tonelli y Jorge Enriquez, y por el radical Luis Petri. Días atrás, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, recibió a Burgos y a Lipovetzky para reactivar el debate en el Congreso. SH/MG/GAM