
El origen de los buñuelos tiene su controversia, algunos piensan que deriva de la palabra puñuelo, un tipo de alimento que los romanos amasaban con los puños; otros creen que la
palabra proviene del francés beignet. En realidad, como la mayoría de los dulces y confituras que consumimos en la actualidad, su procedencia se remonta a la cultura árabe y morisca. Y en la gastronomía criolla es un postre que tuvo (y tiene) un lugar predominante. Por eso, cada fiesta patria, y en especial el 9 de julio, vuelve a la mesa de las familias argentinas con un enorme protagonismo.
Buñuelos. Una opción sencilla para completar la cena o el almuerzo del 9 de julio (Archivo Clarín).
Dulces, de membrillo o de batata, o salados, hay buñuelos para todos los gustos. Aunque su preparación es infalible. Y acá va un ejemplo.
Buñuelos con frutilla. Una de las múltiples variantes de este postre (Archivo Clarín).

Qué pasó hoy | Te contamos las noticias más importantes del día, y que pasará mañana cuando te levantes
Recibir newsletter
Receta de buñuelos
1) Batir 2 huevos con medio kilo de azúcar y medio pocillo de leche.
2) Mezclar 150 gramos (una taza de té) de harina 0000 y 5 cucharadas de maicena. Sumar esto a la preparación anterior. Mezclando muy bien y lentamente para evitar que se hagan grumos.
3) Dejar reposar la mezcla 15 minutos, hacer buñuelos y freírlos en una mezcla de un kilo y medio de grasa vacuna para fritura y un litro de aceito
4) Escurrirlos sobre papel para quitarle el excedente de grasa y servir.