
“Cristina es Cristina y yo soy yo. Los dos sabemos el rol qué nos toca cumplir. Si la gente nos da una oportunidad más, no la vamos a desaprovechar”, dijo Fernández en una entrevista publicada hoy por La Nación, en la que reclamó la necesidad de “escribir otra historia” que no tenga “nada que ver” ni con su época ni con la de la ex presidenta.
Consultado por el involucramiento de su compañera de fórmula en la adjudicación amañada de obras públicas al empresario Lázaro Baez dijo que se las dieron por tener “un diferencial” respecto al resto por ser “local” y contar allí con maquinaria y personal, entre otros elementos, y que eso no fue “delito” sino en todo caso un “descuido ético”.
Quien fuera jefe de Gabinete del gobierno kirchnerista entre 2003 y 2008 cuestionó “el cepo”, el “déficit fiscal”, el “ocultamiento de la pobreza”, “la investigación de la muerte de Nisman” y el “acuerdo con Irán” durante la gestión kirchnerista, y aseguró de cara al futuro que, sin dejar de negociar con el FMI, será necesario “dar incentivos para que la economía crezca”, y también analizar “dónde se ajusta”.
Respecto del debate en torno a ex funcionarios presos, dijo: “Yo nunca hablé de presos políticos. Digo que hay detenciones arbitrarias. El preso político es alguien que no tiene una causa abierta, y acá todos tienen causa abierta. Lo que sí digo es que las detenciones arbitrarias recaen sobre opositores y eso le da un tufillo político”.
El precandidato a presidente por el kirchnerista Frente de Todos, Alberto Fernández, opinó que los negocios entre el empresario Lázaro Báez y la familia Kirchner “tal vez fue un delito ético” y no un delito.
En una entrevista con FM Metro, Fernández respondió a una pregunta de la periodista María O’Donell, que le cuestionó si no le parecía “raro” que una presidenta tuviera negocios personales con un empresario.
Lázaro Báez fue un empleado bancario que se convirtió en un exitoso empresario luego de que Néstor Kirchner llegara a la presidencia. En la actualidad, está detenido, procesado y se lleva adelante contra él -y Cristina Kirchner-, un juicio por supuestos desvíos de la obra pública a favor de Austral Construcciones en Santa Cruz.
Alberto Fernández argumentó que el “relato” sobre el que se basan las acusaciones, no está verificado.
“Perdoname pero no sabés”, le dijo Fernández a la periodista.
Y continuó: “Báez recibió obra pública por 4.000 millones de dólares y en 10 años Cristina recibió por los alquileres de Lázaro 29 millones de pesos; por favor María, no tiene ningún correlato”, sostuvo.
“Tal vez hubo una falta ética, un descuido ético, tal vez lo fue. Pero una cosa es eso y otra el delito que vos estás diciendo”, señaló Alberto.
Y agregó: “Sí es serio que debió tener la precaución de no hacer esto con un contratista del Estado”.