
Axel Kicillof tardó 48 horas en hablar de su candidatura a gobernador. Todos, o casi todos, lo hicieron pero él guardó silencio hata el jueves.
Hubo, detrás del mutismo, un mix
de motivos: verticalista, el economista espero una autorización formal del Instituto Patria mientras lo rodeó la polémica jurídica sobre si cumple los requisitos para ser candidato a gobernador.
Como contó Clarín, el ex ministro de Economía hizo su cambio de domicilio a Pilar a fines del 2016 por lo que no le alcanzaría los 5 años de residencia que reclama la ley. Kicillof no nació en la Provincia y fijo el domicilio en Pilar hace tres años.

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Sin embargo, desde el peronismo K, aseguran que no tendría problemas “de papeles” para postularse. “(Kicillof) vivió y fue propietario”, en la provincia de Buenos Aires, dijeron a Clarin desde su entorno y mencionaron que compartió con su familia paterna una propiedad en Merlo Gómez, una parada de Castelar, en el partido de Morón.
Para los fans de los azares: María Eugenia Vidal es, como Kicillof, nacida en Capital pero vivió -y vive- en Morón.
La discusión jurídica seguirá un rumbo mientras el factor político opera con su propia lógica
Este jueves, con agenda programada desde antes de la foto que posteó Cristina Kirchner y de los “saludos” públicos de los alcaldes del PJ bonaerense, Kicillof empezó su primera gira como candidato oficial no oficializado.
El silencio que precedió la gira fue político. “Si hay negociaciones abiertas, lo mejor es no decir nada. El fin de semana se termina de resolver”, apuntan mientras el PJ mira lo que ocurra en la “convención” del Frente Renovador de Sergio Massa.
El martes, desde el Patria, se ordenó “cerrar” los teléfonos con el massismo y dejar que los diálogos operen por una vía dual: Alberto Fernández y Máximo Kirchner.
PIn con Axel Kicillof gobernador
Kicillof, en tanto, arranca su ronda de campañismo en Ranchos, partido de General Paz, gobernado por el peronismo y sigue por Pila, Lezama, Dolores y Chascomús, algunos territorios “amigos” y otros hostiles.
El ritual es similar al de los últimos meses: Kicillof se mueve con su escolta mínima, su vocera, su secretario Nicolás y el operador Carlos “Charly” Bianco, que además oficia como “chofer” del Clio que usó para las giras. El “axelmóvil”.
A la espera de una palabra formal, Kicillof se prepara para sortear otro tironeo: la discusión, agitada por Cambiemos y presente en la agenda, sobre si cumple con los requisitos para ser candidato a gobernador, en particular el referido a los 5 años de domicilio.
El otro factor de la gira iniciática de Kicillof es con quien se muestra. En Ranchos, donde mandó Juan Carlos Veramendi -con licencia por enfermedad y en Pila, hay jefes del PJ, pero en Lezama y Dolores hay alcaldes de Cambiemos, y en Chascomús, el massista Javier Gastón, a quien se señala como filo cambiemita.
En la Quinta Sección, la de la costa bonaerense, el PJ controla seis municipios y en uno de ellos, Villa Gesell, hay un neoaxelista: el intendente Gustavo Barrera, que fue un histórico aliado del eje Matanza pero la semana pasada salió a gritar Kicillof-gobernador.
José “Cote” Rossi, diputado provincial de La Cámpora
El dato más sutil es quién armó la recorrida y ahí aparecen los chispazos. El lazarillo de Kicillof en la sección fue Juan Ignacio “Cote” Rossi, diputado provincial de La Cámpora, con base territorial en Chascomús.
En el lenguaje cifrado de las pertenencias y los gestos, que la primera gira del candidato sea con custodia del camporismo puede convertirse en un anticipo de una batalla latente entre el PJ territorial y la agrupación de Máximo Kirchner. En Ranchos, se mostró con Juan Manuel Alvarez, el alcalde interino. En Lezama, el viernes, se mostrará con otros alcaldes de la sección.