

Alberto Fernández, el dirigente peronista porteño reconocido como un hábil armador de la política tras bambalinas, volvió al espacio tras haberse alejado del kirchnerismo con duras críticas
De bigote prolijo y siempre de saco, Alberto Ángel Fernández es un abogado y profesor de derecho penal, de 60 años, que se formó bajo las enseñanzas de los líderes de la dirigencia peronista de la Capital Federal y, con el paso del tiempo se convirtió en un solicitado armador político, tras ser el operador fundamental para el desembarco de Néstor Kirchner en la ciudad de Buenos Aires con el Grupo Calafate.
Fernández, hincha del club del barrio de La Paternal Argentinos Juniors, también se lo recuerda por sus estrechos vínculos con periodistas de renombre del diario Clarín, y muchas veces desde el seno del kirchnerismo se lo ha acusado por ello.