
Luego de las detenciones ocurridas entre el jueves y el sábado, desde el Gobierno insistieron este lunes con que hubo “premeditación” en el ataque a balazos a metros del Congreso de
la Nación que terminó con la vida del diputado Héctor Olivares y del funcionario nacional Miguel Yadón.
El secretario de Seguridad, Eugenio Burzaco, aseguró que existen “muchos elementos” para sostener esa hipótesis, pese a que la estrategia de la defensa de la familia gitana sostiene que el ataque fue “al voleo”.

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“Creo que los elementos van a demostrar que hubo una premeditación, con un trabajo previo, sin duda torpe, pero que estuvo ahí… hay muchos elementos que van a ir armando una composición del lugar más clara”, aseguró el funcionario en declaraciones a radio La Red.
Y consultado sobre si está descartada la hipótesis de que se haya tratado de un crimen político, como se especuló sobre todo el mismo jueves, prefirió mantenerse cauto. “No quiero adelantarme porque estaría adelantándome al trabajo que está haciendo la Policía y la justicia”, indicó.
Olivares y Yadón fueron atacados a tiros el jueves a la mañana en Sáenz Peña y avenida de Mayo, a metros del Congreso de la Nación, en el corazón del centro porteño, mientras realizaban una caminata de rutina.
Los disparos salieron desde el interior de un Volkswagen Vento que se encontraba estacionado sobre el cordón de la vereda, en esa intersección.
Dentro, estaban el conductor y dueño del vehículo, Juan Jesús “Gitano” Fernández (42) y el presunto tirador, su primo Juan José “Cebolla” Navarro Cádiz (25), quien se encuentra en Uruguay y se espera que sea extraditado en el transcurso de los próximos 10 días.
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