

Así lo establece el decreto 274/2019, publicado hoy en el Boletín Oficial, según el cual el Gobierno “tiene entre sus objetivos principales mejorar las condiciones de competitividad
La norma aclaró que sus contenidos se aplicarán “en cualquier acto de competencia desleal, realizado antes, durante o después de una operación comercial o contrato, independientemente de que éste llegue a celebrarse”.
“La aplicación, añadió, no está supeditada a la existencia de una relación de competencia entre los sujetos del acto de competencia desleal”, y “no será necesario acreditar la generación de un daño, pudiendo éste ser actual o potencial”.
El decreto subrayó que “la regulación de la competencia desleal se caracteriza por su falta de sistematización y escaso alcance, no existiendo una norma general que unifique las conductas desleales”.
Por lo tanto consideró que “deviene necesario controlar conductas en el mercado y definir una regulación integral y sistematizada de la competencia desleal”.
La modificación de la Ley de Lealtad Comercial endurece los controles a los supermercados, protege a las PyMEs y regula la competencia en el comercio, para lo cual prevé la aplicación de multas de hasta $ 200 millones para las firmas infractoras.