

Martín Soria fue uno de los primeros en ver el cadáver de su padre, el gobernador Carlos Soria, tirado en la cama de la habitación de su casa de
Según los testimonios recogidos en el juicio posterior, el dirigente, que entonces tenía 36 años, debió separar a su madre y a su hermana, la actual diputada nacional María Emilia Soria, que forcejeban frente al cuerpo del gobernador.
Soria había accedido a la intendencia de General Roca veinte días antes, al suceder a su padre que, el 10 de diciembre de 2011 había asumido el gobierno de Río Negro luego de dos períodos como jefe comunal de la segunda ciudad en habitantes de la provincia.
Martín es el mayor de los cuatro hijos que el fallecido gobernador tuvo con Freydoz, hoy presa en el Penal de Mujeres de Ezeiza, donde cumple una condena de 18 años de cárcel por asesinato agravado por el vínculo y con arma de fuego.