
Un joven palestino de 17 años murió por un disparo de munición real que le ha impactado en la cara este sábado durante el primer aniversario de las protestas de la
Marcha del Retorno en la Franja de Gaza, según informó el Ministerio de Sanidad de Gaza. Suman así ya dos víctimas mortales y un centenar de heridos durante esta nueva jornada de protesta cerca de la frontera.
El fallecido es Adham Nidal Sakr, informó el portavoz del Ministerio, Ashraf al Qudra, a través de su cuenta en Facebook, donde confirma que recibió un impacto “directo en la cara”. La otra víctima es un palestino que recibió disparos israelíes a primera hora de la mañana del sábado.
La Media Luna Roja Palestina también confirmó estos dos muertos y además informó de 99 heridos, una decena de ellos por munición real, aunque la mayoría son consecuencia del ahogamiento causado por el uso de gas lacrimógeno.

Qué pasó hoy | Te contamos las noticias más importantes del día, y que pasará mañana cuando te levantes
Recibir newsletter
El Ejército israelí, en tanto, informó que en la protesta participan unos 40.000 “alborotadores violentos, algunos de ellos armados con cuchillos, explosivos y granadas”. El Ejército denuncia que pretenden “irrumpir a través de la frontera de Israel y llegar a las familias israelíes que están al otro lado”.
“Podrían haberlo hecho si nuestros soldados no estuvieran allí”, argumentó el Ejército israelí a través de su cuenta oficial en la red social Twitter.
Un grupo de palestinos lleva el cuerpo de Adham Omara, de 17 años, muerto tras recibir disparos del ejército israelí este sábado en la frontera entre Israel y la Franja de Gaza. /EFE
Los palestinos estaban llamados a manifestarse masivamente este sábado en la frontera entre la Franja de Gaza e Israel para conmemorar el primer aniversario del inicio de la movilización de la “Gran marcha del retorno”, contra el bloqueo israelí y por el derecho a regresar a las tierras de las que tuvieron que huir o fueron expulsados cuando se creó el Estado de Israel, en 1948.
La protesta, que podría reunir hasta un millón de personas, fue convocada por el movimiento islamista Hamas, que controla la Frnaja, y ha tenido una respuesta militar israelí casi sin precedentes con una intensa movilización en la valla de separación.
Los manifestantes se concentraron en los cinco puntos habituales donde se han llevado a cabo las protestas en los últimos doce meses, mientras las mezquitas de la Franja lanzaron llamados a la población para que acuda a las marchas, que han comenzado a las 13, hora local.
En Malaka, al este de la ciudad de Gaza, la mayoría de los manifestantes se mantuvieron a distancia de la valla, para quedar fuera del alcance de los disparos de los tiradores de élite israelíes.
Algunos palestinos sin embargo se acercaron a unas decenas de metros, quemaron neumáticos para reducir la visibilidad de los militares, y lanzaron piedras contra los soldados, antes de replegarse a toda velocidad.
El ejército replicó lanzando gases lacrimógenos y abriendo fuego. Un palestino habría sido alcanzado y conducido a una ambulancia, según imágenes video de la AFP.
Desde el 30 marzo de 2018, las protestas por la “Gran marcha del retorno” han desatado fuertes tensiones en la zona.
El último balance de Naciones Unidas ha confirmado que desde entonces y hasta el 22 de marzo de 2019, 195 palestinos, incluidos 41 niños, murieron por los disparos efectuados por las fuerzas israelíes en las manifestaciones de los viernes frente a la valla de separación entre Gaza e Israel.
Otros 28.939 palestinos resultaron heridos, una cuarta parte de ellos por disparos israelíes. Además, murieron otros 76 palestinos en ataques israelíes por aire y tierra.
Por la parte israelí, según cifras verificadas por la ONU, al menos un militar resultó muerto y otros seis fueron heridos durante las protestas, y otro militar falleció y otro medio centenar de israelíes (tres soldados y 47 civiles) resultaron heridos por la acción de grupos terroristas palestinos.
Escenario político inestable
La violencia en la valla de Gaza ha acabado formando parte de la vida política y social de israelíes y palestinos hasta convertirse en una expresión del conflicto en la región a lo largo de doce meses especialmente tumultuosos para los dos extremos del conflicto.
Este aniversario ocurre en un contexto muy inestable, teniendo en cuenta que se acercan las elecciones parlamentarias en Israel el 9 de abril, y con una nueva ola de tensiones a principios de semana entre soldados israelíes y grupos armados palestinos.
Manifestantes palestinos corren para escapar de los gases lacrimógenos, tras enfrentamientos con soldados israelíes cerca de la valla fronteriza entre Israel y la Franja de Gaza, este sábado./AFP
El viernes hubo conversaciones auspiciadas por Egipto, intermediario habitual entre Israel y Hamas, para intentar evitar los enfrentamientos.
Hamas intenta aliviar el bloqueo israelí que desde hace diez años asfixia la Franja de Gaza, devastada por la pobreza y las guerras.
Israel justifica el bloqueo a Gaza por la necesidad de contener al grupo extremista que gobierna la Franja, uno de sus grandes enemigos. Los dos adversarios se han librado tres guerras desde 2008. Además, Israel excluye cualquier “derecho al retorno” de los palestinos, que supondría el fin del Estado hebreo, según sus actuales dirigentes.
El ejército israelí ha desplegado miles de soldados, decenas de tiradores de élite, así como tanques y artillería en caso de que grupos armados disparen cohetes contra Israel, como suele ocurrir con cierta frecuencia.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió esta semana que su país estaba dispuesto a llevar a cabo una operación de “envergadura”, aunque dijo que agotaría antes “todas las demás posibilidades”, dando aparentemente una oportunidad a la mediación egipcia.
Hamas y Netanyahu están cada uno bajo presión. El movimiento islamista afronta manifestaciones contra el caos económico del enclave y el alza de precios. Esas movilizaciones han sido severamente reprimidas.
Netanyahu, que se halla ante unas difíciles elecciones, es inveestigado en una causa por corrupción y además es acusado por sus adversarios de debilidad ante Hamas.
Sin embargo los palestinos y las organizaciones de defensa de los derechos humanos acusan a Israel de uso excesivo de la fuerza.
Fuente: agencias