
Mientras Cambiemos se fractura en Córdoba, el gobernador peronista Juan Schiaretti dejó de lado el sello histórico de “Unión por Córdoba” para incorporar a su frente electoral al socialismo y el
GEN. “Hacemos por Córdoba” es el nombre del espacio con el que buscará su reelección el 12 de mayo, aunque todavía falta definir quién lo acompañará en la fórmula.

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“La realidad debe nutrirse de otras expresiones políticas. Para quienes somos pluralistas, federales y creemos en el progresismo, es fundamental saber que hay otros que, pensando distinto en algunas cosas, tienen mucho que aportar”, afirmó este miércoles Schiaretti durante el acto lanzamiento del espacio en el hotel Quórum y se comprometió: “Si los cordobeses nos eligen tendremos en cuenta a todos los partidos que integran esta alianza“.
La estrategia se observa como una “experiencia testigo” del proyecto de Argentina Federal, la líder del GEN, el gobernador socialista Miguel Lifschitz y el economista Roberto Lavagna de construir una tercera opción que salte la grieta Mauricio Macri- Cristina Kirchner.
El socialismo y el GEN tuvieron en cuenta varios puntos a la hora de sumarse con Schiaretti. Por un lado, están seguros de que no hay posibilidad de que el mandatario se acerque al kirchnerismo y por otro lo ven como una pieza clave en el rol de la construcción de un esquema similar a nivel nacional. “De hecho, no tomó partido en la disputa entre Juan Manuel Urtubey, Sergio Massa o Roberto Lavagna”, valoran.
Schiaretti comparte espacio con Massa y Urtubey en Argentina Federal. Con Lavagna se está organizando una reunión que tendrá lugar en Córdoba la semana que viene.
A esta nueva coalición se sumó también el intendente de Carlos Paz, Esteban Avilés, que viene del radicalismo. El socialismo maneja la intendencia de Cosquín.
“Creemos que puede esta experiencia ser una muestra de la potencialidad que puede tener un espacio así y en una provincia importante. Estamos contentos”, plantean desde el socialismo.
“Hoy, con una realidad política enriquecida, debemos concebir un acuerdo más amplio para hacer evolucionar en todos los aspectos a Unión por Córdoba, desde la responsabilidad de gestión y la necesidad de renovar ideas e incorporar a más dirigentes”, apuntó el senador cordobés, Carlos Caserio.
El cordobés Schiaretti se vio beneficiado con la división que sufrió Cambiemos en su provincia, después de que los candidatos radicales Mario Negri y Ramón Mestre decidieran competir por separado.
El kirchnerismo postuló a su propio candidato, el diputado de Unidad Ciudadana Pablo Carro. Desde la gobernación cordobesa aseguran que su participación no llega a perjudicarlos. Consideran que si bien “pesca” algunos votos de Schiaretti, su electorado está más ligado a la izquierda cordobesa.