
La Fuerza Aérea de los Estados Unidos sumó el dron más grande del mundo para combatir junto a sus pilotos. Se trata de la nave Valkyrie XQ-58A, un avión de combate
subsónico sin piloto y de largo alcance, que acaba de completar con éxito su vuelo inaugural.
Con 3.500 kilómetros de autonomía de vuelo, la nave eventualmente se utilizará para vigilancia de bajo costo, ataque y soporte de guerra electrónica. En resumen, operaría brindando apoyo a las aeronaves tripuladas.
El Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea se asoció con Kratos Unmanned Aerial Systems para desarrollar este prototipo, que fue presentado en acción en el centro de pruebas de Yuma, Arizona. Mide nueve metros de largo y siete entre los extremos de las alas.

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El proyecto se encuadra en la iniciativa LCAAT (Low Cost Attritable Aircraft Technology), que tiene el objetivo de romper la creciente escalada de los costos en las aeronaves.
Desarrollado para el funcionamiento autónomo, el avión se comportó como se esperaba y completó 76 minutos de tiempo de vuelo. El XQ-58A tiene un total de cinco vuelos de prueba planificados con objetivos que incluyen la evaluación de la funcionalidad del sistema, el rendimiento aerodinámico y los sistemas de lanzamiento y recuperación.
“XQ-58A es el primer ejemplo de una clase de Vehículo Aéreo no Tripulado (UAV) que se define por los bajos costos de adquisición y operación, al mismo tiempo que proporciona una capacidad de combate que cambia el juego“, afirma Doug Szczublewski, gerente de Programas XQ-58A de AFRL.