Las 21 propuestas del Vaticano contra los abusos sexuales a menores

El tiempo apura y el Papa, tras anunciarlo en su discurso inaugural, hizo distribuir 21 líneas-guía que constituyen el punto de partida, el mapa de la revolución contra los abusos sexuales

clericales de niños y adolescentes, que discuten los líderes mundiales de los obispos, los superiores de las órdenes masculinas y femeninas y otros sectores estratégicos del poder en la Iglesia, en total 190 personas, reunidas entre el jueves y el sábado en el Vaticano para declarar la guerra a la peor epidemia que sufre la Iglesia en muchos años.

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Las “puntos de reflexión”, en parte sugeridas por algunas Conferencias Episcopales nacionales, abarcan todos los casos y proponen variadas estrategias. En primer lugar, medidas compartidas para examinar las acusaciones contra los culpables, proteger las víctimas y darle derecho a la defensa a los acusados. También informar a las autoridades civiles y eclesiásticas superiores en el respeto de las normas civiles y canónicas.

El desarrollo de las lineas-guía debe perfeccionar un código de comportamiento a partir de las decisiones de la cumbre para proteger a niños y adolescentes de los curas pederastas, que concluirá el domingo sus deliberaciones con un discurso del Papa.

El punto 1 lanza la idea de un vademécum práctico en el que estén especificados los pasos a cumplir por las autoridades y los momentos de emergencia de un caso. El 7 señala establecer protocolos específicos para las gestiones de acusaciones contra los obispos.

Víctimas que sufren y obispos que dan cobertura a los culpables constituyen la preocupación mayor de la cumbre en el Vaticano. Las propuestas sirven para sentar las bases de la revolución en la Iglesia en la guerra al fenómeno de los abusos. El objetivo es impulsar el que los sacerdotes y obispos culpables de abusos sexuales a menores abandonen el ministerio.