
La secretaría de Energía que comanda Gustavo Lopetegui decidió limitar los subsidios a la producción de gas en Vaca Muerta. El Estado seguirá pagando un diferencial entre el precio de gas
del mercado y el obtenido por las empresas que se acogieron a una resolución oficial (la 46, publicada por el entonces ministerio de Energía en marzo de 2017). Sin embargo, como publicó Clarín, lo limitará a los “planes originales” presentados por las compañías cuando adhirieron a la regla. Es decir que aquellas empresas que producen más de lo estimado experimentarán cierta reducción del dinero que reciben. Además, no incorporarán proyectos adicionales a los ya aprobados, lo que seguramente traerá quejas.
Aunque se presentaron 16 proyectos para Vaca Muerta, solo ocho tienen un beneficio aprobado.
La incertidumbre sobre los subsidios vino paralizando los planes de las empresas para Vaca Muerta durante este año. El beneficio para las firmas es de un pago de US$ 7 por millón de BTU (la unidad de medida del gas), un monto mayor al del mercado, de US$ 4.

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La otra modificación que se hará es que las compensaciones no se pagarán en un 100 %. Se abonará el 85% en efectivo, y el restante 15% se diferirá.
El Gobierno decidió revisar una medida adoptada por el ex ministro de Energía, Juan José Aranguren. En ese momento, se buscó estimular la producción. El cometido se logró -hoy sobra gas la mayor parte del año- pero las necesidades fiscales del Poder Ejecutivo se modificaron. El ministerio de Hacienda considera que no puede desembolsar subvenciones que comprometió en 2017.
La secretaria de Energía cuenta con $ 48.000 millones (cerca de US$ 1.200 millones) para la “formulación y ejecución de políticas hidrocarburíferas”. Esa partida incluye las subvenciones al gas en Vaca Muerta.
Cuando las empresas adhirieron a este programa, se comprometieron a alcanzar ciertos niveles de producción cuando se dedicaban a gas nuevo en Vaca Muerta. El Estado les iría pagando un “plus” en una escala decreciente. Aunque hay declaraciones privadas sobre esos niveles de producción, esos números no son públicos.
Tecpetrol, de Techint, fue la compañía que más invirtió por gas nuevo en Vaca Muerta. Se estima que sería la firma que quedaría desfasada en el nuevo escenario, ya que sus niveles de producción actuales rondan los 17 millones de metros cúbicos, superiores a los 8,5 millones que predijo inicialmente.
Para el próximo 11 de febrero está prevista una consulta sobre la provisión de gas durante el invierno. Allí, se supone que las productoras y distribuidoras podrán tratar de pactar libremente, recreando algo parecido a un mercado, como fue hasta la devaluación de 2001/02.
Aún persisten allí diferencias (sobre los plazos de pago, y el valor del tipo de cambio) entre las ideas de productoras y distribuidoras de gas.
En el Gobierno saben que esta actualización de las reglas de juego sobre los subsidios puede generar alguna demanda judicial. También puede echar una sombra -en especial, frente a inversores internacionales- al sector que pretende mostrar como el nuevo motor de divisas para el país. Apuestan a que los efectos negativos de esa decisión se diluyan en el tiempo y los positivos duren. Pero también saben que habrá reacciones porque se “cambiaron las reglas de juego”, aunque creen que el mercado las entenderá.