
El Papa Francisco dijo que le “asusta un posible derramamiento de sangre en Venezuela y ofreció su ayuda a las partes en conflicto “si lo quieren”, durante el diálogo con los
periodistas a bordo de vuelo especial en el que regresó de una gira apostólica en Panamá en la celebración de las Jornadas Mundiales de la Juventud.
“¿Qué es lo que me asusta? El derramamiento de sangre”, aseguró ante los cerca de 70 periodistas que lo acompañaban.

Qué pasó hoy | Te contamos las noticias más importantes del día, y que pasará mañana cuando te levantes
Recibir newsletter
El Papa argentino añadió que “deseo el bien de todos los habitantes del país”.
Los periodistas le preguntaron si respaldaría, como muchos países, la autoproclamación de Juan Guaidó como presidente de Venezuela. Jorge Bergoglio respondió que “sería una imprudencia pastoral y haría daño ponerse de la parte de unos países o de otros”.
“Tengo que ser equilibrado. No me gusta la palabra equilibrado. Tengo que ser pastor. Y si necesitan ayuda, de común acuerdo, que la pidan. Eso sí”.
Papa Francisco
Santo Padre
En la misa campal que celebró el domingo ante 700 mil jóvenes en ciudad de Panamá en el final de las celebraciones, Francisco pidió después del rezo del Angelus “una solución justa y pacífica para superar la crisis respetando los derechos humanos”.
¿Celibato opcional? No
Ante otra demanda en la rueda de prensa, aseguró que nunca autorizará el celibato opcional. “Personalmente creo que el celibato es un don de la Iglesia y no estoy de acuerdo con el celibato opcional”.
El Papa argentino dejó en cambio la puerta abierta para la ordenación de hombres maduros casados, los llamados “viri probati”, que existieron en épocas pasadas de la Iglesia. Pero aclaró que podrían ser ordenados solo en sitios muy lejanos del Vaticano, como en la Amazonia, donde existe una gran escasez de sacerdotes en un territorio inmenso.
Para octubre esta convocado un Sínodo de la Amazonia donde seguramente se abordará el tema de los “viri probati”, que cuenta al parecer con la aprobación de la Iglesia de Brasil.
Citó el libro de un teólogo en el que “se habla que se podría otorgar el sacerdocio a los casados para celebrar misa, el sacramento de reconciliación o la unión de enfermos, lo que podría ser interesante”.
Francisco citó una frase de Pablo VI, con la que está de acuerdo, y que dice: “Prefiero dar la vida antes de cambiar la ley del celibato”.
El Papa argentino añadió que los jóvenes se alejan de la Iglesia “por falta de testimonio de los cristianos, de los sacerdotes, de los obispos y no puedo decir, también de los papas”.
Aseguró que lo mismo pasa con los laicos, pues existen “católicos hipócritas que van todos los domingos a misa y que después no pagan la paga extra o pagan en negro, explotan a la gente y después se van al Caribe de vacaciones”.
Preguntado acerca de la reunión de fines de febrero en el Vaticano con los presidentes de las Conferencias Episcopales, Francisco dijo que los había convocado porque quiere que las asambleas de obispos sean conscientes de lo que significa “el drama de un niño abusado”. Es necesario que los obispos “tomen conciencia de este drama, señaló el Papa.
Dijo que en una reunión del G9, el grupo de cardenales que lo asesora en el gobierno de la Iglesia, se había lanzado la idea de la reunión cumbre entre el 21 y 24 de febrero en el Vaticano, porque los miembros del G9 se dieron cuenta que los obispos no sabían que hacer en la gestión de los casos de abusos y “hacían cosas buenas y otras malas”.
Reiteró que lo primero que hay que hacer es “ser conscientes” del daño a las víctimas. Será la primera vez que los más de 30 presidentes de las conferencias episcopales del mundo se reúnen en una cumbre con el Papa en el Vaticano.
Francisco dijo que “se han inflado un poco” las expectativas sobre los resultados de la reunión “porque el problema de los abusos continuara: es humano y ocurre en todos lados”. Recordó que las estadísticas señalan que solo el 5% de los casos terminan en una condena y “esto es terrible”.
Vaticano, corresponsal
