

Franco presenta su posición sobre estas cuestiones en “El Final del Silencio”, un libro de su cosecha.
“La salida a la democracia no se explica por
Y agrega: “Pero hubo un momento en el cual el silencio se terminó. Se comenzó a pedir la salida del régimen. Eso tiene que ver con un hartazgo hacia el gobierno militar por sus fracasos políticos. No existió en la sociedad argentina una convicción de denunciar las violaciones sistemáticas a los derechos humanos”.
El final de “la plata dulce” determina entonces, para Franco, la apertura de un diálogo político de las cúpulas de las Fuerzas Armadas con las conducciones de la UCR y el PJ: “La intención de los militares era asegurarse condiciones políticas para la sucesión de una democracia tutelada”, afirma.
