

La industria brasileña calculó este miércoles que la economía nacional puede crecer 2,7% en 2019 si el Gobierno del presidente electo, Jair Bolsonaro, avanza en un plan
“Ese escenario de crecimiento sólo se confirmará si el Gobierno electo hace un ajuste duradero de las cuentas públicas, avanza en reformas estructurales, como la del régimen de jubilaciones y la tributaria, y adopta medidas para mejorar el ambiente de negocios”, indicó la Confederación Nacional de la Industria (CNI).
Según un informe de coyuntura divulgado por la CNI, “si el avance en la agenda de transformación y de reformas es sustantivo, habrá una respuesta más rápida de los agentes económicos” que acelerará el crecimiento durante 2019.
El estudio agrega que, en caso de concretarse esas expectativas, “los consumidores tendrán más confianza y los empresarios una mayor disposición para invertir y contratar”, lo cual permitiría reducir las altas tasas de desempleo, que hoy se sitúan en torno a 12%.
El presidente de la CNI, Robson Braga de Andrade, citado en el comunicado, sostuvo que “el país debe unirse en favor de medidas que impulsen el crecimiento económico y social” y agregó que el Gobierno que asumirá el 1 de enero deberá actuar con celeridad.
“Las tareas son urgentes; es hora de avanzar decididamente en la total remoción de los obstáculos al crecimiento, enfrentando algunas cuestiones antiguas, como las graves distorsiones en un sistema de jubilaciones que está al borde de ser financieramente inviable”, alertó.
La reforma del régimen de jubilaciones y pensiones fue admitida por Bolsonaro como una de las más urgentes, pero su equipo económico aún no ha definido la propuesta que presentará al Parlamento, consignó la agencia EFE.
El presidente electo tampoco anunció un programa económico concreto, aunque adelantó que incluirá un ambicioso plan de privatizaciones, un ajuste fiscal aún no dimensionado y medidas para reducir el tamaño del Estado y propiciar mayores espacios para las inversiones privadas, tanto nacionales como extranjeras.