
Sergio y Pablo Schoklender fueron parte de la maniobra de corrupción que se quedó con fondos públicos para la construcción de viviendas sociales que llegaban a la fundación “Sueños Compartidos” que
dependía de las Madres de Plaza de Mayo.
En octubre la fiscal Paloma Ochoa le había solicitado al juez Marcelo Martínez de Giorgi que ambos sean enviados a juicio oral por su responsabilidad en la matriz de corrupción, la misma medida que solicitó este lunes sobre Hebe de Bonafini quien así queda también al borde del juicio oral.
Piden que Hebe de Bonafini vaya a juicio oral

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A pesar de estar investigados y al borde de afrontar un juicio, los hermanos Schoklender siguen activos, viven lejos de la Ciudad de Buenos Aires y aún se dedican a la actividad de la construcción, el mismo rubro por el que fueron procesados por presunta defraudación a la administración pública a través del plan “Sueños Compartidos”.
Pablo decidió instalarse en Asunción, Paraguay y usa socialmente su segundo apellido, Silva, para despegarse del fantasma Schoklender. Según fuentes judiciales se dedica a la construcción y ya no tiene ningún contacto con su hermano Sergio, con quien se peleó por los manejos en la fundación “Sueños Compartidos”
En agosto de 2017, la Cámara Federal porteña autorizó a Pablo a residir en Paraguay. Hacía ya dos años que vivía en esa ciudad y cada dos meses tenía que volver al país para demostrar que no tenía intenciones de escaparse. Tras un pedido de su defensa la Justicia lo autorizó a quedarse en Asunción. A cambio, tiene que ir al consulado cada 60 días a acreditar que sigue viviendo allí.
Su hermano Sergio también decidió bajar el perfil y se fue a vivir a Pérez, una pequeña localidad de Santa Fe pegada a Rosario. Alquila una casa de dos lotes con pileta y rodeada de árboles.
En Santa Fe consiguió trabajo en la construcción, el mismo rubro en el que se desempeñaba cuando comandaba la fundación “Sueños Compartidos” bajo la protección de Hebe de Bonafini. Ahora ya no está al frente de una emporio constructor sino que es maestro mayor de obra. Se dedica a construir casas particulares para un empresario que arma viviendas prefabricadas.