

La gran mayoría de países de la Unión Europea (UE) declararon este lunes ser “favorables” a la abolición del cambio horario en el bloque, aunque todos
En un Consejo de ministros de Transporte de la UE, examinaron el último informe de actividad de la presidencia rotatoria del Consejo, que ejerce actualmente Austria, en el que pide retrasar a 2021 la posible abolición del cambio de horario tras comprobar que la fecha inicial, abril de 2019, era “demasiado ambiciosa”.
Todos coincidieron en que la gran complejidad técnica de la propuesta requiere de tiempo suficiente para que cada Estado miembro evalúe las posibles consecuencias de la abolición en su territorio, teniendo en cuenta los factores sociales y económicos particulares, según un despacho de la agencia EFE.
Países como Lituania, Finlandia, Estonia, República Checa, Alemania, Eslovenia o Letonia manifestaron su apoyo al margen propuesto por la presidencia austríaca, y se mostraron optimistas en relación a los futuros resultados de sus evaluaciones nacionales para determinar qué horario les beneficiaría más.
Sin embargo, también hubo países que, pese a celebrar esa flexibilización de los tiempos, expusieron preocupaciones sobre el proyecto en general.
El ministro portugués, Pedro Marques, llamó a “asegurar que se estudien las posibles consecuencias” de la directiva “en relación a otras alternativas”.
También su homólogo irlandés, Shane Ross, expresó su intranquilidad sobre la propuesta, que consideró inaceptable en su forma actual porque “plantea la posibilidad de tener dos zonas horarias” en la misma isla, en el caso de que Reino Unido decida adoptar un horario diferente.
Por su parte, la comisaria europea de Transporte, Violeta Bulc, que dijo haber preferido que el Consejo debatiera hoy una decisión final y no un informe, garantizó la ayuda del Ejecutivo comunitario a la futura presidencia del Consejo, que recaerá en Rumanía.
Asimismo, la comisaria llamó a que el Consejo pueda contar con una posición clara al respecto sobre la mesa para junio de 2019, justo un mes después de las elecciones europeas.