
El juez federal Sebastián Ramos procesó y excarceló este lunes al hombre que interfirió las comunicaciones entre un avión de Aerolíneas Argentinas y la torre de control del Aeroparque “Jorge
Newbery” el 11 de noviembre último, al encontrarlo responsable por la puesta en peligro de la seguridad aérea.
“Con su accionar puso en peligro, a sabiendas, la seguridad de la aeronave en cuestión, como también de otras si se hubiese acatado su orden de despegue por una vía que no había sido autorizada por la torre de control”, advirtió el magistrado al procesar y embargar por cinco millones de pesos a Fabián Penín.
Penin, al momento de ser detenido (Néstor García)

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Ese domingo el piloto privado había ido al Aeroparque a despedir a su hija que partía a Bariloche y luego se paró junto a una reja para enviar un mensaje por handy a los pilotos con un saludo y una orden de despegue.
Penín estuvo detenido desde el 13 de noviembre último por orden de Ramos y recuperará ahora la libertad, pero está acusado por un delito previsto en el artículo 190 del Código Penal, que consiste en la puesta en peligro de la seguridad aérea y tiene una pena de dos a ocho años de prisión.
El tráfico aéreo se interrumpió 20 minutos a raíz de lo ocurrido con el vuelo 1694 de Aerolíneas Argentinas que partía rumbo a Bariloche, con la hija de Penín a bordo.
En su declaración indagatoria Penín argumentó que quiso despedir a su hija y se mostró arrepentido. “Estaba boludeando, sólo quise mandar un saludo”, se defendió.
Pero Ramos lo procesó al considerar que “ya tenía planeado de antemano interferir las comunicaciones radiales aéreas del vuelo N° 1694 de Aerolíneas Argentinas con destino a la ciudad de Bariloche, puesto que, el día de los hechos, cuando acompañó a su hija al Aeroparque Jorge Newbery, junto a su esposa, procuró llevar consigo aquel handy que, por cierto, solo debería portarlo en sus paseos con su avioneta”, como piloto privado.
“Esta circunstancia indica que la maniobra ilícita por él perpetrada había sido ideada con anterioridad, pues el handy debía haber quedado en su domicilio y no entre los efectos llevados para despedirse de su hija por su viaje de estudios”, agregó el juez.
Fabián Penín, el piloto privado que interfirió Aeroparque, al ser detenido por la PSA.
Ese aparato “fue el que le permitió individualizar el vuelo en el que viajaba su hija, situación que, según entiendo, él llevó más allá, transgrediendo la norma y todas las medidas de seguridad“.
“Debe resaltarse que la afortunada circunstancia de que su proceder no fuera aún más grave se debió a la gran profesionalidad de los operadores que intervinieron en la torre de control como también al obrar de la tripulación de la aeronave afectada”, destacó el magistrado.
El juez remarcó además que el acusado usó “un lenguaje propio del ámbito de la aviación” al interferir las comunicaciones y dirigirse a los pilotos del avión.
Por su condición de piloto “no pudo desconocer el peligro que generó con la acción por él desplegada, toda vez que su accionar no fue ejecutado por alguien inexperto, sino por una persona con amplios conocimientos en la materia y capacitado a este respecto, como así lo acreditan los documentos incautados, su trayectoria como aviador y, según su propios dichos, la pasión que desde niño le despertó la aviación”.
Fuente: Télam