Encuentro Macri-Trump: China y Vaca Muerta entre tostadas, golf y Messi

Cuando se terminaron las formalidades de las fotos y los saludos en el Salón Blanco, Mauricio Macri llevó a Donald Trump a su despacho, donde se le habían agregado seis sillones

color crema a cada lado de una pequeña mesa.

Había café, té, medialunas, tostadas y jamón y queso en un encuentro en el que se conversaron sobre temas importantes de la agenda bilateral, pero también de la familia, golf, fútbol y Messi.

El tono del encuentro fue distendido, relajado, y, según contó luego el canciller Jorge Faurie, duró 45 minutos en un “clima extremadamente cordial”. Es que ambos mandatarios tienen una excelente sintonía porque se conocen desde hace cerca de 30 años, cuando Macri fue con su padre a Nueva York a intentar concretar un negocio inmobiliario con el magnate.