La sorpresa que encontró la Policía al detener al acusado de asesinar a una joven

Tenía un taller mecánico pero era más una fachada que un lugar donde se arreglaran autos. Cuando fueron a buscarlo, Luis Alberto Villalba (50) tenía dos armas sin registrar, drogas y

un coche con pedido de secuestro. Quedó detenido, pero por otra acusación: el homicidio de su ex novia.

A Leila Sibara (27) la mataron de un disparo en la cabeza este miércoles a la madrugada. Los vecinos que escucharon los gritos llamaron a la Policía. Cuando llegó el patrullero ya era tarde: la joven estaba muerta en la esquina de Las Heras y Vétere, en Lomas de Zamora, al sur del GBA. Testigos reconocieron a Villalba como su asesino.

En el taller mecánico del principal sospechoso encontraron armas y drogas.

En el taller mecánico del principal sospechoso encontraron armas y drogas.

La mujer había sido empleada de la Municipalidad de Lomas de Zamora, era madre de dos hijos y vivía a unas cuadras de la casa de Villalba.

Los investigadores sospechan que él vendía drogas y que fue así que se conocieron. Más tarde tuvieron un acercamiento y habían iniciado una relación que al tiempo se terminó.

“Tenían una amistad porque Villalba se dedicaba al narcomenudeo. Estamos investigando, por el momento lo vamos a indagar por homicidio agravado por femicidio y después se puede incorporar la acusación por la tenencia de arma, la venta de drogas o el auto que tenía con pedido de secuestro”, informaron fuentes del caso.

Leila tenía antecedentes por robo y había decidido alejarse de Villalba por su adicción a las drogas. Él era violento y en el entorno de la víctima reconocieron que la había amenazado para obligarla a continuar con el vínculo.

En el taller mecánico del principal sospechoso encontraron armas y drogas.

En el taller mecánico del principal sospechoso encontraron armas y drogas.

En el taller mecánico de la calle Las Heras 1667 la Policía encontró un revólver calibre 32 y una vaina servida de 9 milímetros, del mismo tipo que la que hallaron en el lugar del crimen. También, cuatro envoltorios de cocaína, una balanza para fraccionamiento, ropa y el teléfono celular de Leila.

En la casa de Villalba, a dos cuadras, encontraron otro arma pero ninguna sería la usada para matar a Leila.

La investigación quedó en manos de la Fiscalía N° 1 de Lomas, a cargo de Lorenzo Latorre.

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