
El incidente naval entre Ucrania y Rusia ocurrió en la mañana del domingo e incluyó tiros, heridos, detenidos y secuestro de embarcaciones: un escándalo internacional (con ley
marcial declarada por Kiev) que reaviva la grave tensión entre los vecinos, enemistados decisivamente desde 2014 cuando Moscú anexó la península de Crimea.

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Ya pasaron 2 días. Y en ese lapso el presidente estadounidense Donald Trump ha publicado 22 tuits en su cuenta, que tiene 56 millones de seguidores y suele ser un arma discursiva implacable.
Opina de cualquier cosa, sin filtro, casi todo el tiempo: desde marzo de 2009 acumula casi 40.000 mensajes en 3.500 días. Son unos 11 tuits por día.
Pero del conflicto con las 3 buques ucranianos, que generó condenas inmediatas en varios líderes mundiales, Trump aún no dijo nada de nada en su red social preferida.
Original protesta frente a la embajada rusa en Varsovia (Polonia). (EFE)
Este martes finalmente los periodistas lograron sacarle algo parecido a una declaración política. Y el mandatario evitó siquiera criticar a Rusia, país con el que mantiene una relación extraña, incluso sospechosa desde el descubrimiento de posibles interferencias de Moscú en las elecciones que lo llevaron a la Presidencia.
Trump sostuvo que no se sentía bien sobre el conflicto: “Nada feliz ─dijo─, no nos gusta lo que pasa y espero que se arregle”.
Esta misma semana Trump se va a encontrar en Buenos Aires con su par ruso Vladimir Putin, durante la cumbre del G-20.
Cómo fue
Todo ocurrió el domingo, cuando el remolcador ucraniano Yani Kapu transportaba las lanchas artilladas Berdiansk y Nikopol a través del estrecho de Kerch, que divide el mar Negro del mar de Azov. Habían zarpado del puerto de Odesa e iban hacia Mariupol.
Rusia impidió la maniobra, al considerar que se trataba de una “violación de sus aguas”. Hubo un ataque y 3 militares ucranianos terminaron heridos. Las 3 naves fueron escoltadas al puerto de Kerch, en Crimea, donde permanecen secuestradas.
Ucrania acusó al vecino de una “agresión no provocada” porque le había advertido sobre el paso de sus buques.
La comunidad internacional casi en pleno condenó la maniobra de Moscú.
