
Subrayó que “el objetivo de esta gestión es alcanzar un ahorro para las empresas de $ 100.000 millones el año próximo, es decir el 1% del PBI, a partir de la ejecución de más de 300 proyectos”.
El secretario remarcó que “cuando llegamos a la gestión encontramos cerca de 500 toneladas de papel” correspondientes a expendientes de trámites productivos.
Puntualizó que “el decreto de Desburocratización (de principios de este año) derogó 170 artículos de 40 leyes que estaban vigentes desde 1880 hasta nuestros días”.
“Las cosas evolucionaron pero la normativa no. Nos fuimos metiendo en eso. Pero cambiar todo eso no es una expresión de deseo, sino que hay que encontrar la norma que está desactualizada, que entorpece, que impide, y derogarla”, explicó Inchauspe.
Además señaló que “luego de eso, viene la cuestión de sacar una nueva norma e implementar el nuevo sistema”.
Aseguró que “el sistema impositivo argentino tiene 100 gravámenes a la producción, 65.000 normas, 19 vencimientos en el mes, y más de 1.600 trámites al año”, y afirmó que “nos propusimos cambiar todo esto para que la relación entre el Estado y el sector productivo mejore”.
Ejemplificó que el régimen de importación de bienes de capital tardaba un año, lo bajamos a 30 días, y lo vamos a llevar a un día”, y añadió que “el régimen de seguridad eléctrica tardaba 30 días y ahora es automático”.
“Armar una Sociedad por Acciones antes llevaba 3 meses, ahora es automático”, destacó Inchauspe, quien señaló que “el primer trámite que uno debía hacer para inscribir una sociedad era elegir un nombre, para lo cual ponía tres alternativas y llevaba el expediente a la oficina correspondiente”.
Indicó que “si los tres nombres ya estaban registrados, a los tres días le informaban al interesado que debía volver a probar suerte con otras tres alternativas más y ver si la pegaba o debía seguir intentando y así pasaban los días”.
Explicó que “ahora todo eso se simplificó a un clic y un aviso automático de si el nombre ya está registrado o no”, y precisó que “trabajamos con 17 bases del Estado para simplificar los trámites”.
“El empresario no es un enemigo, uno lo necesita, es el generador de empleo natural”, sostuvo Inchauspe, quien afirmó que “las empresas deben ser competitivas. La carga de gestores, tiempo, trámites, tasas, le resta competitividad a las empresas”.
Sostuvo que “si se necesita que el empresario sea competitivo, genere empleo, hay que acompañarlo”, y remarcó que “el empresario no tiene que hacer colas en la AFIP, ni en la Aduana, ni en el Ministerio de Producción”.