Para Carlos Rosenkrantz, un juez podría pagar ganancias si ganara como un “abogado de relativo exito”

El presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Carlos Rosenkrantz, aseguró este miércoles que en el tribunal que integra “no hay conflictos internos”, sostuvo que la corrupción es

“endémica” y sostuvo que para se pueda decir que funciona la Justicia correctamente primero “hay que devolverle al país la fe en el Derecho”.

“Todo juez debe ser íntegro”, expresó Rosenkrantz, no sólo en alusión a la “honestidad” de los magistrados sino también a su línea de pensamiento jurídico sostenida en el tiempo, porque dijo estar en contra de “los jueces cambiantes” y que ellos tienen que ser “valientes para no hacer lo que la tribuna reclama”.

Newsletters Clarín

Lo que tenés que saber hoy | Las noticias más importantes del día para leer en diez minutos

Lo que tenés que saber hoy | Las noticias más importantes del día para leer en diez minutos

De lunes a viernes por la mañana.

Recibir

Las palabras del titular de la Corte fueron pronunciadas durante el tradicional almuerzo que todos los miércoles organiza el Rotary Club en un salón de un hotel céntrico porteño y entre cuyos asistentes se encontraba el procurador de la Ciudad, Gabriel Astarloa, el abogado constitucionalista Gregorio Badeni y el juez en lo Penal Económico Pablo Yadarola, entre otros.

Rosenkrantz dijo que es injusto adjudicar sólo al Poder Judicial el mal funcionamiento de la Justicia y la poca confianza que tiene en ella la sociedad en general porque “los jueces no hacemos leyes y no elegimos” a los magistrados.

El titular de la Corte reiteró el concepto de que los jueces para tributar ganancias deberían tener un ingreso que equivalga a lo que ganaría “un abogado de relativo éxito” y dijo que ello no se trata de la “búsqueda de privilegios” sino de “la defensa de un salario adecuado para lo que es la labor de un juez”.

“¿Existen Cortes absolutamente independientes de los otros poderes?”, le preguntó la periodista Clara Mariño al leer la inquietud de uno de los asistentes al encuentro, y Rosenkrantz respondió: “Yo creo que la nuestra lo es”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *