
Lo siguieron desde Constitución con intención de robarle. La víctima caminaba desprevenida por Caseros, primero hablando por teléfono y luego a puro chateo. Nunca se dio cuenta de que, a pocos
metros, dos pibes chorros le hacían sombra esperando el momento ideal para manotearle el celular.
El arrebato lo concretaron ni bien Facundo, la víctima, dobló por Tacuarí. En un segundo, los ladrones le arrancaron el aparato de sus manos y empezaron a correr hacia Finochietto.
La gente vivió momentos de zozobra en la guardia del Hospital Ferrer, por donde ingresaron los delincuentes.

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Los asaltantes tuvieron mala suerte: escapando por Tacuarí, una cuadra con una pendiente pronunciada, pasaron ante dos policías que recorrían a pie el barrio. Los efectivos vieron que más atrás, Facundo gritaba que le habían robado.
Ya con la tándem de efectivos persiguiéndolos, los chorros, ambos tan jóvenes como ligeros, doblaron por Finochietto y tomaron una mala (y peligrosa) decisión: esconderse en el Hospital de Rehabilitación Respiratoria, María Ferrer.
Entraron por la puerta principal, donde también funciona la guardia, que a esa hora, 18.30, estaba atestada de gente. Los presentes recién cayeron de que se trataba de ladrones cuando a los pocos segundos vieron ingresara los policías con sus armas en la mano, sudados por la persecución. La zozobra se hizo más espesa que el calor.
Los pibes chorros subieron dos pisos por las escaleras hasta la sala de terapia intermedia. Se metieron allí, donde había al menos ocho personas internadas. Aguardaron en silencio y pidieron a los pacientes que no hagan ruido.
A los ladrones los detuvieron cuando estaban adentro de la sala de terapia intermedia del Hospital Ferrer.
Alertados por los médicos, los policías llegaron al lugar. Los atraparon casi sin resistencia. No estaban armados. Facundo recuperó el teléfono.
En diálogo con Clarín, uno de los agentes espetó. “A este (señalando a uno de los delincuentes) ya lo detuvimos una infinidad de veces. Y si en dos horas te pegas una vuelta por Constitución, te apuesto a que lo vas a volver a ver”.