
Los pilotos de un avión de la compañía Air Astana, de Kazajistán, debieron enfrentarse este lunes a una decisión poco feliz: aterrizar el Embraer en el mar o en el río.
El drama se extendió a lo largo de dos horas durante las que el aparato sobrevoló por los cielos de Portugal con fallas en los comando electrónicos de aterrizaje y en medio de una espesa tormenta que hacía prácticamente nula la visibilidad.

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El avión, en el que sólo viajaban los dos pilotos y cuatro técnicos, había despegado desde Alverca, a unos 30 kilómetros al noreste de Lisboa, y debía aterrizar en Minsk (Bielorrusia). Pero antes, decidieron hacer una parada técnica en la capital portuguesa.
Media hora después de sucesivos intentos para descender, llegó el mensaje a la torre de control: “Mayday, mayday”.
Era uno de los pilotos del Embraer de Air Astana dando la voz de alarma: “Perdimos el control”, se oye en el audio que publica el periódico portugués Publico.
Lo que sigue es un intercambio escalofriante entre la torre y los comandantes de la aeronave.
“¿Tiene contacto visual con Alverja?”, “Gire a la derecha o a la izquierda, como quiera”, se escucha que dicen desde la torre. Pocos minutos después el piloto responde: “Perdimos el control del vuelo, necesitamos un vector para el mar”.
“¿En el mar o en el río?”, plantean desde la tierra. “Quizás el mar sea lo mejor, por favor. Necesitamos más espacio y mejor clima”, responden desde el aire.
Los pilotos, un inglés de 54 años y un kazajo de 37, no tenían visibilidad: “¿Dónde están los cielos más claros?”, exigen saber.
Finalmente, dos cazas F-16 de las Fuerzas Aéreas portuguesas descolaron desde Montijo para servir de guías al Embraer.
Cerca de las 15 (hora local), dos horas después de sobrevolar por Portugal a ciegas y sin control, el avión recuperó parte del sistema electrónico de control y los pilotos lograron aterrizar en el aeropuerto de Beja, a unos 200 kilómetros al sureste de Lisboa.
De los seis tripulantes, dos debieron ser trasladados a un centro médico debido a la crisis de ansiedad que sufrieron durante esas horas de incertidumbre.