
“La Corriente Federal de Trabajadores de la CGT se solidariza con el Padre Arzobispo Agustín Radrizzani y denuncia la campaña de desprestigio y persecución que desde el Gobierno y los medios
hegemónicos se ha desato contra su persona y contra la Iglesia Católica”
Así comienza el comunicado que difundió este lunes la Corriente Federal de Trabajadores de la CGT que conduce el bancario Sergio Palazzo, ligado a los Moyano, a propósito de la misa de Luján, del 20 de octubre, de la que participaron Hugo, su hijo Pablo y referentes del kirchnerismo.
El obispo Agustín Radrizzani (con anteojos oscuros) junto a Hugo Moyano, en la misa del 20 de octubre en la Basílica de Luján. Emmanuel Fernández
Posterior al encuentro se armó un fuerte debate acerca de qué papel tuvo el Papa Francisco en el armado de esta convocatoria, realizada en medio del proceso judicial contra los Moyano. Días después, monseñor Agustín Radrizzani, arzobispo de Mercedes–Luján, tuvo que salir a pedir “perdón”.
Sigue el comunicado: “El ‘crimen’ por el que se lo denosta (a Radrizzani) es el de haber oficiado una Santa Misa Por PAZ, PAN y TRABAJO frente a la Basílica de Luján en el Encuentro Ecuménico del sábado 20 de octubre (…) La insistencia de los funcionarios de Gobierno, como de sus portavoces mediáticos, al hostigar al Arzobispo, tiene por objeto aparte a la Iglesia de los justos reclamos de los trabajadores y de los más humildes de la sociedad, especialmente en vísperas de sancionar un Presupuesto Nacional que los condenará definitivamente a la miseria”.
El comunicado de la Corriente Federal de Trabajadores
Y concluye: “La Corriente Federal de Trabajadores de la CGT exige al gobierno nacional que respete la ley y ponga fin a toda persecución por motivos políticos, ideológicos, religiosos, raciales, o de cualquier otra índole, porque sin libertad de pensamiento y de expresión no hay democracia”.
El grupo de gremios nucleados en el Frente Sindical para el Modelo Nacional –encabezados por SMATA, Bancarios y Camioneros- le había pedido a monseñor Radrizzani que celebrara una misa para rogar por “pan, paz y trabajo”, a la que adhirieron los movimientos sociales.