

La venta de combustibles en las estaciones de servicio cayó en septiembre un 6,65% respecto al mismo mes de 2017, con un marcado derrumbe del 27,5% de la demanda
El desempeño general del mercado de combustibles tuvo, además, una caída en septiembre del 10,2% respecto de agosto, lo que refleja el efecto de la crisis macroeconómica abierta durante el segundo trimestre del año con la devaluación y el traslado parcial al precio de los combustibles.
En la comparación intermensual, todos los productos resultaron a la baja: el gasoil común (G2) un 10,2%, el gasoil premium (G3) un 12,8%, la nafta súper un 6,25% y la premium un 17,2%, lo que profundiza el proceso de los consumidores de abandonar en los últimos meses este producto de mayor precio.
Los combustibles ya llevan un aumento superior al 65% promedio durante 2018 y desde las compañías petroleras venían advirtiendo que aún se registraba un retraso de los precios internos con respecto a los valores internacionales.
“Hasta ahora le gente venía restringiendo calidad de producto, migrando de la premium a la súper, por eso la demanda general se mantenía relativamente estable”, explicó Carlos Gold, presidente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos de Argentina (Cecha).