

“Reparar el mundo no es una opción” para la mutual “sino un mandato ancestral”, dijo en el discurso que pronunció anoche con motivo de la 11ª edición
“Y si de reparaciones hablamos, resulta indispensable mencionar aquella que nos sigue faltando desde hace casi un cuarto de siglo: la Justicia. El 18 de julio de 1994, la barbarie asesina del terrorismo fundamentalista islámico asesinó a 85 personas, hirió a más de 300, destruyó nuestra sede histórica y dejó en ruinas varias cuadras a la redonda”, puntualizó.
En este sentido, subrayó que “la impunidad es un peso insoportable”. Zbar señaló que la AMIA “hizo su aporte a la sociedad argentina al mantenerse independiente del poder, sin apoyar tesis o teorías, siguiendo la verdad del expediente judicial, resistiendo”.
“Pero como todavía no tenemos justicia, nuestras instituciones siguen estigmatizadas con pilotes en las puertas y con enormes recursos que tenemos que destinar a la protección, en un tema que nos preocupa y del cual conversamos permanentemente con el Ministerio de Seguridad de la Nación”, agregó.
A su vez, el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Carlos Rosenkrantz, advirtió que “un país sin solidaridad no es un país sino un conjunto de gente con proximidad geográfica”.
“La AMIA y sus 125 años dejo en evidencia que es un conjunto óptimo de estos tres elementos: solidaridad, tradición e institucionalidad”, agregó.
Durante el evento, que reunió a unos 900 comensales, se hizo un minuto de silencio por los once muertos en el atentado a una sinagoga de la ciudad estadounidense de Pittsburgh, mientras se proyectaban sus nombres en una pantalla.
Asistieron, entre otros, la vicepresidenta de la Nación, Gabriela Michetti, el canciller Jorge Faurie; el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano; el secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural, Claudio Avruj y los embajadores de Israel, Ilan Sztulman, y de Estados Unidos, Edward Prado.