
El economista Paulo Guedes, quien exhibe como un galardón el haberse doctorado en la Universidad de Chicago, trató de disculparse el mediodía de este martes por los desplantes contra el Mercosur
y en la relación con la Argentina: “Nunca los quise desmerecer”, indicó. Fue luego de un episodio ocurrido el domingo, poco después del triunfo de Jair Bolsonaro, en que el futuro ministro de Hacienda dijo a la prensa: “Argentina no es una prioridad. Y el Mercosur tampoco es una prioridad”.
La noche del lunes, Bolsonaro había declarado en una entrevista a la TV Record que pretende “mantener el Mercosur”. Aunque coincidió con Guedes en la necesidad de no quedar atrapado por el bloque regional. “Queremos abrirnos a todo el mundo”. No es que el economista “Chicago Boy” haya cambiado exactamente los contenidos de la frase irritante que empleó para calificar a los socios del mercado común; pero trató de moderar su tono en el nuevo encuentro con los periodistas frente a la casa del empresario Paulo Marinho, amigo del presidente electo.
Con todo, desvió responsabilidades: “El problema se originó por culpa de la periodista (que le preguntó sobre los temas regionales). Ella hablaba y hablaba: ¿y la Argentina? ¿y el Mercosur? Ahí sentí que no me dejaba aire y yo respondí que Argentina no es una prioridad y que el Mercosur no es una prioridad”.
-¿Puede explicar su respuesta?
-Nuestro principal problema hoy es el desequilibrio interno, el déficit fiscal. Entonces, nunca quise desmerecer el Mercosur y a la Argentina. Lo que quise decir es que hoy mi prioridad es el gasto público. Entonces, nada contra el Mercosur. Solo que no es una prioridad.
El futuro ministro mostró, también, el recelo que existe entre los integrantes del futuro equipo ministerial, aquellos que ya están confirmados. Cuestionó, por ejemplo, las declaraciones de quien será el jefe del gabinete ministerial en el próximo gobierno, el diputado Onyx Lorenzoni. Este parlamentario que pertenece a un partido aliado del mandatario (el Demócratas) había sostenido más temprano: “Voy mañana a Brasilia para iniciar el contacto con el actual gobierno y llevaremos nombres del equipo de transición”. Después añadió opiniones sobre la reforma previsional y eso enojó a Guedes. “El es un político que sabe de política pero no de economía”.
El economista Paulo Guedes, dando explicaciones a la prensa. (DPA)
Bolsonaro mostró a última hora el peso del área económica, especialmente del sector agrícola. Confirmó, sin vacilar, la fusión entre Agricultura y Medio Ambiente. Esta iniciativa, que había partido del Frente Democrático Ruralista, encontró enormes resistencias entre los distintos sectores científicos y entre organizaciones ambientales. Cuestionaron que la rebaja de categoría de la cartera ambiental pondrá en riesgo la gigantesca región amazónica que abarca Brasil.
Es un área de 5 millones de kilómetros cuadrados de los que ya quedan 4 millones (es decir, se perdió la quinta parte). Esa selva tropical clave en los procesos climáticos de la región podría ser “devastada” por los hacendados que en el pasado solían incursionar por el Amazonas para apropiarse de tierras fiscales, con el objeto de ampliar la frontera agrícola.
Le tocó al vicepresidente electo, general Hamilton Mourão, dar la lista de la composición de seis ministerios que, según dijo, ya están conformados. Son: Economía, Casa Civil, Relaciones Exteriores, Agricultura, Salud y Trabajo. Indicó también que el antiguo Ministerio de Planificación pasará a depender de Economía, en el rango de secretaría.
Paulo Guedes sale tras una reunión en la residencia del empresario brasileño Paulo Marinho, en Río de Janeiro. (EFe)
Mourao señaló que no irá a ocupar ninguna cartera y permanecerá al lado del presidente, en una sala contigua, como su asesor principal. El vice había llegado a mencionar que su misión “no será decorativa”. Esta vez volvió a remarcar su función: “El presidente me preguntó si yo quería ocupar un cargo ministerial. Le dije que no. Quiero estar en una posición más independiente, para asesorarlo y para que me tenga a su disposición”.
El futuro jefe de la Casa Civil, que equivale al jefe de gabinete, fue apabullado por la prensa: “¿Por qué tantas idas y venidas en la conformación de los distintos ministerios? Especialmente por el de Medio Ambiente”, se le preguntó. Es que hace una semana, poco antes de la segunda vuelta, Bolsonaro y su círculo íntimo habían desistido de colocar ese ministerio en la categoría de secretaría. A ese interrogante respondió: “Señores, ni habló Bolsonaro ni hablé yo sobre ese tema”.
Periodistas del grupo Folha le recordaron entonces que el propio mandatario había dicho: “Antes de tomar una decisión al respecto vamos a consultar a la sociedad sobre esa fusión”. Lorenzoni replicó: “Pero no dijo lo que iba a hacer”. La prensa quiso saber si las palabras pronunciadas por Bolsonaro antes de los comicios “eran fruto de una presión electoral”. A eso, Lorenzoni replicó: “Yo nunca vi eso. Usted está diciendo algo que yo nunca ví” (sic).
En medio de tantas incertidumbres, la reforma previsional fue también objeto de disputas. Guedes sostuvo: “Nosotros estamos atrasados. Esa reforma tendría que haberse hecho hace tiempo. Ahora, evidentemente existe un cálculo político”. Fue entonces que aseveró: “Nuestro Onyx Lorenzoni no quiere que de repente una victoria en las urnas se transforme en una confusión en el Congreso, y eso es correcto”. De modo que una vez más, el ministro económico debió desdecirse por la tarde de lo que había aseverado por la mañana.