
Con un discurso nacionalista, antisistema y muy duro contra los extranjeros, Jair Bolsonaro causó un gran rencor entre sus detractores. Es el candidato más fuerte de cara a la segunda vuelta
de las elecciones presidenciales en Brasil que se llevará a cabo el domingo (con el 59% de intención de voto en las últimas encuestas) y será difícil que pierda en las urnas, pero su perfil polémico y provocador generó fuerte repudio entre los votantes del PT, que se descarga en las redes sociales.
Con humor, picardía y mucha ironía, los opositores a Bolsonaro crearon distintas cuentas de Facebook, Twitter e Instagram, que comparten memes contra el candidato de la ultraderecha. En ellos se apunta directamente a un sector de sus votantes, los de clase alta. Y se los representa con las imágenes de los muñecos de Barbie y Ken.
“Yo particularmente creo que no existe el racismo en Brasil”.
Tomando frases, comentarios y opiniones del político o algunos de los argumentos que utilizan sus votantes para defenderlos, los memes son furor en las redes sociales y las cuentas “Barbie y Ken, ciudadanos de bien” (con 287.099 seguidores), “BarbieFascionista” (100.000) y “BarbieDeBem” (17.000), no paran de sumar seguidores de todas partes del mundo.
“Yo adoro a los gays pero prefiero que mi hijo sea macho”.
A pesar de las críticas, el polémico candidato ha generado atrapar a un sector del público gay, que se definen como “gay de derecha” y sostienen que solo bajo un gobierno “fuerte, como el que promete Bolsonaro”, podrán encontrar empleo y sacudirse del miedo que le causa la violencia que mató a 63.800 personas el año pasado. “Un ciudadano de bien que esté armado me puede proteger”, enfatizan.
“Buenos días amores!!! Es un día de luchar por un país mejor y más justo, sin ese cáncer llamado PT que destruyó nuestro Brasil. #PTnuncamais #EleSim #B17”
La propuesta más destacada de Bolsonaro es la liberalización de la tenencia de armas para combatir la delincuencia, y su política económica se centra en las clásicas recetas liberales de mercado. Sin embargo, aparece rodeado de militares retirados de alta graduación a quienes se propone designar al frente de sus ministerios,
“La época de la dictadura en Brasil era mejor, sólo era torturado quien era vagabundo”.
“¡Feminista no! ¡Femenina, sí!”
“De una vez por todas: No somos machistas. Mi marido me ayuda a barrer la sala 1 vez por mes. No ayuda más porque el dice que no sabe. Antes de juzgar conocenos”.