No es diplomático, admira a Trump y se postuló en la web. Por Silvia Pisani
William Durham, un financista norteamericano admirador de Donald Trump y enamorado de la Argentina, tiene 40 años y un sueño: convertirse en el próximo embajador de su país en Buenos Aires.
“Es un momento muy especial en los dos países. Hay mucho por hacer y no creo que, como ha ocurrido en los últimos años con la Argentina, la embajada allí deba adjudicarse como un premio por haber aportado dinero en la campaña”, dice Durham, en diálogo telefónico con La Nacion desde Texas, donde reside.
Durham no tiene experiencia política ni diplomática, pero sí algo que, está seguro, lo diferencia: conoce nuestro país. “Diría que es mi segunda patria. Me enamoró desde el primer día de las numerosas visitas que hice. Me gustan su gente, su espíritu, su geografía”, se entusiasma.
Durham, junto al presidente Trump
Durham, junto al presidente Trump. Foto: Archivo
Si no tiene carrera diplomática ni figura como aportante de campaña, ¿cuál es su estrategia para llegar a la embajada con la que sueña?
Muy simple. El pasado 30 de diciembre se inscribió en el portal que la campaña de Donald Trump abrió para completar cargos en una administración para la que no tenía todos los funcionarios necesarios.
“Llené mi solicitud, expliqué las razones y los objetivos que me llevaron a dar el paso y adjunté mi currículum”, explicó. Desde entonces, lo que ha recibido es una nota formal de agradecimiento, con la seguridad de que su ofrecimiento “será considerado”.
En forma paralela, movilizó amigos y relaciones para que su nombre llegara a oídos del presidente. “Sé de otras personas que se inscribieron para embajadas de otro tipo. Como Gran Bretaña o Suiza. Mi sueño es la Argentina”, insiste.
Hasta ahora, el proceso de designación de nuevos embajadores viene demorado. Aún no se ha entrado en esa etapa y falta, todavía, designar a quien será el secretario adjunto para la región del secretario de Estado Rex Tillerson.
Durham no lo sabía. Pero en medios locales se habla de un posible competidor para el cargo. Se trata de Duke Buchan III, un ex administrador de fondos de inversión en Wall Street y amante del polo.
Como viene sucediendo últimamente con los embajadores de los Estados Unidos en nuestro país, Buchan tampoco tiene experiencia diplomática, pero sí figura en su currículum el haber sido un fuerte aportante de fondos en la campaña republicana. Su nombre fue citado por The New York Times, quien lo presentó como un amante no tanto de la Argentina como sí de la cultura española, de la que se enamoró años atrás durante una etapa de residencia en Sevilla.
Durham, que tiene el sentido del humor suficiente como para confiar en que el hecho de no jugar al polo no sea un factor negativo en sus posibilidades, apunta otros pergaminos. Entre ellos, el estar interiorizado del “proceso político” en la Argentina y en la etapa que se abrió con la llegada de Mauricio Macri a la presidencia.
“Es curioso cómo los dos países parecen experimentar algo parecido. Eligieron como presidentes a líderes que vienen de fuera de la política y que toman decisiones basadas en una lógica económica”, apuntó. Casado y padre de dos hijas, mantiene las esperanzas en alto. Como el deportista extremo que es. Una de sus pasiones es el montañismo.
Quién es William Durham
Financista
Durham es financista y admirador de Trump, tiene 40 años, está casado y tiene dos hijas
Cercanía con la Argentina
Dice que es un enamorado de la Argentina y que visitó el país en varias oportunidades
Elogios a Trump y a Macri
Durham dijo que son presidentes no vienen de la política y “toman decisiones basados en una lógica económica”
Fuera de la diplomacia
El postulante a embajador en la Argentina no tiene antecedentes en la diplomacia
Competidor
Durham tiene como competidor a Duke Buchan III, un ex administrador de fondos de inversión en Wall Street, amante del polo y amigo de Trump
fuente lanacion
