
El obispo auxiliar de Quilmes, Marcelo Julián Margni (47), conocido como el padre “Maxi”, llevaba poco más de 24 horas en el país, regresado de Roma, adonde estuvo un mes participando
de un curso y hasta almorzó el día de su cumpleaños con el papa Francisco.
El domingo último al mediodía dio una misa en un barrio de Bernal y le ofreció a una feligresa acercarla hasta su casa en la zona de El Triángulo. Cuando paró en la puerta, en las calles Zeballos y 165, aparecieron dos motochorros. Uno se bajó del vehículo y lo amenazó con un arma. Lo dejó a pie, porque se llevó el Volkswagen Suran, su celular y hasta los ornamentos.
El padre “Maxi”, obispo auxiliar de Quilmes.
“Un ladrón se bajó de la moto, con el casco, alterado, con un arma impresionante. El muchacho vino a robar cualquier cosa, me pedía la llave del auto, donde tenía mis pertenencias: la mochila con mi computadora y todos los documentos. Se llevó el celular, que lo tenía encima y el auto”, contó esta mañana el sacerdote.
En contacto con el canal Todo Noticias (TN), el obispo relató que trató de serenar al asaltante, “decirle que se iba a llevar a todo, lo que quería es que se fuera”.
“Son muchos años de trabajo en la calle y es la primera vez que tengo un episodio así”, sostuvo Margni, quien había estado un mes en un curso de nuevos obispos de todo el mundo en Roma, tras lo cual viajó a Suiza y Alemania.
El 12 de septiembre celebró su cumpleaños junto a los otros 10 religiosos argentinos en un almuerzo con Jorge Bergoglio en la residencia Santa Marta.
El padre “Maxi” almorzó con el papa Francisco junto a 10 obispos argentinos el 12 de septiembre pasado, en la residencia Santa Marta, en El Vaticano.
Después del susto, el padre “Maxi” sufrió los habituales contratiempos para hacer la denuncia policial y renovar los documentos que le robaron. “El protocolo de llamar al 911, la sensación de que nos vamos acostumbrando tanto a estas cosas, eso me da bronca”, expresó.
Asimismo, comentó que los agentes policiales que se presentaron en el lugar del hecho era “muy corteses, muy jóvenes, pero sin posibilidad de hacer nada, ni de reacción”.
“Voy a la comisaría, domingo al mediodía, imaginate, nada, ni Internet, hay como una precariedad del Conurbano que hace que tampoco las cosas puedan funcionar“, lamentó.
Nacido en Avellaneda, el padre “Maxi” fue designado el 5 de diciembre pasado como obispo auxiliar de Quilmes por el papa Francisco.
El caso es investigado por la comisaría 5° y la UFIJ N° 6 de Quilmes. Hasta esta mañana, el VW Suran del sacerdote no había sido hallado, como tampoco sus pertenencias robadas.