“Yo acompañé, acompañé y acompañé, pero ahora estoy muy desgastado, dejame irme. Debo irme ahora, de modo que el nuevo presidente del Central sea quien firme el acuerdo con el FMI y que el mismo sea quien lo ejecute.Por Mariano Gorodisch
Ahora que el dólar ya se calmó, es el mejor momento para que de un paso al costado”, fue, palabras más, palabras menos, lo que Luis Caputo le dijo al presidente Mauricio Macri, según pudo reconstruir El Cronista en el Insurance Forum 2018, donde funcionarios y empresarios de lo único que hablaban era de eso.
“Mauricio, estoy cansado, ya no doy más, con todas las denuncias y los escraches que sufrí, ya fue mucho, quiero tomarme un descanso”, fue el pedido del primo de Nicolás Caputo, cuyas familias no tienen, precisamente, las mejores de las relaciones. Es más, entre Nico y Toto no se llevaban del todo bien hasta que empezó el Gobierno.
En rigor de verdad, Toto estaba cómodo como secretario de Finanzas hasta que ascendieron a Nicolas Dujovne como ministro. “Me voy. No quiero depender de Nico”, fue el planteo en su momento que hizo Toto al Presidente. De ahi que le dieran un Ministerio a Caputo también y el Estado en lugar de achicarse se agrandara. Lo que menos quería Toto era pasarse a la silla eléctrica de mandamás del Banco Central. Es más, tenía mas ganas de irse a su casa que al despacho de Reconquista 266. Pero sabía que tenia que aguantar, que no era momento de abandonar el barco.
Se va Pablo Quirno como director del Central porque era una suerte de sombra de Caputo, pero el vice Gustavo Cañonero se queda, ya que estaba trabajando con el FMI junto al flamante reemplazante de Caputo, Guido Sandleris, por lo que el equipo será el mismo.
Santiago Bausili se reafirma como secretario de Finanzas y empezó a armar su equipo, al traer de un private equity de Dubai a Francisco Sosa como subsecretario de Finanzas.
Si bien es cierto que a quien algunos llaman en la jerga financiera la presidenta virtual de Argentina, Christine Lagarde , no le tenia la mayor de las simpatias a Toto, el tema es que el hizo del malo de la película ante el FMI, ya que era quien quería irse a su casa lo antes posible. Y, como en toda película, siempre alguien tiene que tener el rol del malo para que el film sea entretenido. Y para eso, nada mejor que un trader que, como Hernán Lorenzino en su momento, lo que dijo fue “Me quiero ir”.
fuente cronista.com

