
La familia de Brian González (24), el asaltante que murió tras ser atropellado por Daniel “Billy” Oyarzún, vivió el veredicto del jurado popular de “inocente” con mucho dolor.
Tras conocer la
noticia de la absolución del carnicero, quienes se encontraban en la audiencia rompieron en llanto.
Fue la mamá del ladrón quien se descompensó tras escuchar que Oyarzún quedaba en libertad luego de que el jurado considerara que había actuado en legítima defensa aquel 13 de septiembre de 2016 en que persiguió, atropelló y mató a González.
La madre del ladrón tuvo que ser retirada de los tribunales de Campana en ambulancia.
El resto de la familia se fue por una puerta lateral, evitando el contacto con los allegados al carnicero y la prensa que estaban agolpados en el frente del edificio. Lo mismo hicieron los 12 miembros del jurado popular.
El carnicero Daniel Oyarzun al salir del Tribunal Oral N° 2 de Campana luego ser declarado inocente en un juicio por jurados. (David Fernández)
Fue este jueves que los 12 miembros del jurado, integrado por vecinos de Zárate y Campana, entre los que había un operario, una ama de casa, un albañil, un comerciante y una docente, los que consideraron que Oyarzún actuó amparado en la legítima defensa.
El caso
El hecho generó controversia y puso sobre el tapete el debate sobre la “Justicia por mano propia”. Marchas, pintadas y campañas en redes sociales fueron algunas de las movidas que generó el caso.
Tanto fue así que hasta el presidente, Mauricio Macri, se refirió al caso: “Oyarzún debería estar con su familia, tranquilo, tratando de reflexionar en todo lo que pasó mientras la Justicia decide por qué paso, por qué sucedió”, dijo mientras el carnicero estaba detenido. Ese arresto duró tres días.
De acuerdo con la reconstrucción que hizo la Justicia, el 13 de septiembre de 2016 al mediodía Marcos Alteño (24) entró armado a la carnicería “Billy Yoou”, en Echeverría 2085, Zárate. Apuntó a la cuñada de Oyarzún, que era la cajera, y se llevó la plata de la caja: 5 mil pesos.
Antes de escapar, tiró dos veces. Enseguida se subió a la moto que lo esperaba en la puerta: la manejaba Brian González.
Escaparon hasta que notaron que el carnicero los seguía de cerca. A unos 200 metros del local, Alteño saltó de la moto y escapó corriendo. Oyarzún quiso hacer caer a Brian y lo chocó: lo aplastó contra una columna. Una vez en el piso, un grupo de vecinos empezó a golpearlo.
El joven murió siete horas después. Alteño fue detenido meses después y fue condenado a seis años de cárcel por el robo.