
Las autoridades de salud de Estados Unidos acaban de lanzar la advertencia: la utilización de cigarrillos electrónicos por parte de adolescentes alcanzó niveles de “epidemia”. Así, ordenaron a los fabricantes revertir
la tendencia o arriesgarse a que sus productos sean retirados del mercado.
Cigarrillo electrónico. En Argentina está prohibido, pero igual se usa. (Archivo)
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés) mencionó estadísticas recientes que muestran un agudo incremento en el uso de los cigarrillos electrónicos entre menores de edad.
La postura marca un cambio de tono de la FDA sobre los dispositivos. Desde 2017, el comisionado de la FDA, Scott Gottlieb, se refiere a que los cigarrillos electrónicos pueden ser una herramienta para que los fumadores adultos dejen el cigarrillo de tabaco, aunque ese beneficio no está comprobado. En Argentina, el uso del cigarrillo electrónico está prohibido por la ANMAT desde 2011, pero se consigue libremente por Internet y en varios negocios.
Gottlieb dijo en un discurso en la sede de la FDA que él nunca imaginó la actual “epidemia de adicción” entre los jóvenes, impulsada principalmente por los productos saborizados.
“La alarmante tendencia de consumo que vemos entre los jóvenes y el camino resultante hacia la adicción debe terminar“, declaró Gottlieb ante empleados de la dependencia y periodistas.
La FDA dijo que sigue comprometida a explorar los cigarrillos electrónicos como una alternativa menos perjudicial para los fumadores adultos, pero Gottlieb agregó que “esa labor no puede realizarse a costa de los chicos”.
Los cigarrillos electrónicos, un dispositivo vaporizador, se convirtieron en una industria multimillonaria en Estados Unidos a pesar de la poca investigación sobre los efectos que tienen a largo plazo, o sobre si son útiles para que los fumadores dejen el tabaco. Son considerados por lo general como una alternativa menos peligrosa que los cigarrillos de tabaco.
Sin embargo, las autoridades de salud advierten que la nicotina consumida con el cigarrillo electrónico perjudica a los cerebros en desarrollo. El de los niños y adolescentes.
Los activistas de la salud manifestaron preocupación por la popularidad de los productos para “vapear” entre los chicos y las posibles repercusiones en las tasas de fumadores en el futuro.
De acuerdo con un informe encargado por el gobierno y difundido en enero, hay “evidencia considerable” sobre la mayor probabilidad de que los jóvenes que utilizan cigarrillos electrónicos luego prueben los cigarrillos de tabaco.
Fuente: Agencias