
Por tercer día consecutivo, las fuerzas federales ingresaron a la residencia de Cristina Kirchner en El Calafate. Es uno de los allanamientos ordenados por el juez Claudio Bonadio que más tiempo
demandó. La propiedad es de las más importante en dimensiones que tiene la ex Mandataria. Los operativos se realizan en el marco de la causa conocida como los “cuadernos de la corrupción”. Clarín contó en su edición de este domingo, que en el subsuelo se encontró un espacio, una bóveda, a la que buscarán acceder.
Las fuerzas federales llevan tres días en la residencia de El Calafate de Cristina Kirchner. El acceso principal permanece con una faja de “clausurado” y una camioneta custodió durante toda la noche ese camino de ingreso. A la vivienda rodeada de álamos los efectivos de la Policía Federal y Gendarmería llegaron el viernes después con equipos especiales y perros de la Aduana y de la AFIP, que recorrieron el predio y el interior de la vivienda.
El operativo realizado es similar al que se ejecutó en la casa de Río Gallegos y del barrio de Recoleta en Buenos Aires, también propiedad de la senadora. La orden de allanamiento indica que se debe tener en cuenta todo aquello que sea relevante para el expediente.
Las autoridades secuestraron una camioneta Honda CRV dorada, propiedad de la senadora de Unidad Ciudadana, que estaba estacionada en el garage y que al parecer presenta irregularidades.
El personal de las fuerzas, según supo Clarín, realizó tareas ambiente por ambiente de la propiedad y allí escanearon todas las paredes, se revisaron los techos y pisos. Este trabajo demandó “remover todos lo que había en cada espacio desde cuadros hasta muebles”, explicaron fuentes judiciales.
La tarea incluyó inspeccionar techos y confeccionar un plano del lugar que permitirá “constatar los dichos de los testigos con la distribución de los ambientes”. Asimismo, se recorrieron los jardines con los perros de la AFIP y en el registro de la vivienda se analizó si hubo modificaciones en la infraestructura.
El trabajo específico de este domingo se concentrará en el subsuelo de la vivienda. En esta oportunidad equipos especializados debieron retomar los trabajos principalmente, sobre un espacio detectado que según se informó “estaba camuflada su puerta” y cuya “construcción de hormigón” no permitió su acceso. Las tareas de esta jornada se realizarán en esa presunta bóveda donde -quienes están al frente del operativo- buscarán escanear esas paredes.
La propiedad cuenta con un subsuelo, planta baja y dos pisos. Tiene una superficie de 485 metros cuadrados cubiertos y un gran jardín lindante al hotel boutique.
Los allanamientos a las viviendas de la ex presidenta se realizan después de que el Congreso aprobó la correspondiente autorización en el marco de la causa de los cuadernos de la corrupción.
La maniobra, según la acusación del fiscal Carlos Stornelli, tenía como finalidad el enriquecimiento ilícito de los principales jefes y organizadores de la “estructura delictiva”, es decir Cristina Kirchner, Julio De Vido y Roberto Baratta. El objetivo de la asociación ilícita se cumplió, señala la Justicia, por la participación ininterrumpida de los empresarios que en un período de cuatro años, pagaron sobornos por 35 millones de dólares.
El recorrido de las valijas y bolsos que recaudaba mayoritariamente, Roberto Baratta, tenían como destino “el sur” y el departamento de Recoleta de la ex Presidente, según diversos testimonios que se fueron tomando en la causa judicial. Entre ellos el del ex chofer de Baratta, Oscar Centeno, el ex funcionario Claudio Uberti, el financista Ernesto Clarens, como el ex piloto de la flota presidencial, Sergio Velázquez.
Por ello se emitieron las órdenes de allanamientos sobre las propiedades ubicadas en Santa Cruz.