
El juez Claudio Bonadio llamó a indagatoria a Aldo Roggio, otro de los grandes empresarios involucrados en el entramado de coimas por el cual el kirchnerismo, según la causa judicial, recaudó
más de 200 millones de dólares. En esta estructura, hay empresarios que cumplieron un rol determinante porque están considerados como quienes “realizaron los pagos ilegales”.
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De esta manera, otro responsable de una compañía de primera línea quedó imputado como partícipe necesario de la asociación ilícita en la que Néstor y Cristina Kirchner están acusados de ser quienes “comandaban” dicha “organización delictiva”. Así lo entendió el fiscal Carlos Stornelli.
Aldo Roggio es responsable de la firma que lleva el mismo apellido. La sede central de la compañía fue allanada la semana pasada ya que la constructora es mencionada en los cuadernos de Oscar Centeno.
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En ellos, origen de la causa en la que ya hay 16 personas detenidas entre ex funcionarios K y empresarios de la construcción y del sector energético, figuran direcciones de encuentros donde se entregaba el dinero, horarios, recorridos, nombres de ex funcionarios como referentes de compañías, y en algunas ocasiones, se indicaron montos de las entregas.
Roggio integra un amplio listado de empresarios en los cuales la Justicia puso la lupa.
Hasta ahora, quienes se acogieron a la figura del imputado colaborador son Ángelo Calcaterra (ex dueño Iecsa), Javier Sánchez Caballero (ex CEO Iecsa), Juan Carlos De Goycochea (ex Isolux), Héctor Zabaleta (ex director de Techint), Armando Loson (Albanesi) y el ex chofer de Baratta.