
Luego de terminar el viernes en baja, el dólar arrancaba la semana subiendo 1 centavo, a $ 28,01, según el promedio del Banco Central.
A nivel mayorista pegaba un salto de
17 centavos, a $ 27,47. Este mercado es donde operan bancos, grandes empresas y el Banco Central, y cuya cotización termina incidiendo luego en el canal minorista, donde compran los ahorristas.
La semana pasada el dólar volvió a terminar en baja y quedó en $ 28 a nivel minorista y $ 27,31 en el mayorista. La impresión del mercado es que la corrida ya está dominada, aunque en el Banco Central prefieren que la realidad hable por sí sola sin decir en público que “lo peor ya pasó”.
Con ligeras oscilaciones, el dólar empezó a desaparecer de la conversación pública y en el BCRA dejó de ser la prioridad número uno para la gestión de Luis Caputo.
Ahora, la entidad está enfocada en diseñar el camino para reducir el stock de Lebacs, hoy en torno a los $ 960.000 millones luego de haber alcanzado un pico de $ 1,2 billón.
Es un pasivo que devenga intereses a una tasa anual del 45% y que por ahora obliga al Central a mantener altas las tasas para que los pesos de las Lebac no se transformen en demanda de dólares.
El viernes empezó además a circular la versión de que el Central estaría negociando un préstamo por 4.000 o 5.000 millones de dólares (Repo garantizado por bonos en dólares) para avanzar en un rescate masivo de Lebacs.