
Una escuela privada y católica en París, Francia, anunció que sus alumnos tendrán que llevar en todo momento un dispositivo de seguimiento electrónico para asegurarse de que asisten a
las clases. Este objeto será un llavero digital conectado a través de Bluetooth para corroborar la presencia de los chicos en el establecimiento.
Los llaveros, desarrollados por la startup francesa NewSchool, estarán conectados a una aplicación móvil y fueron creados en 2016 por un joven de 17 años, Philippine Dolbeau. De esta manera, los profesores podrán pasar lista en cuestión de segundos, conectándose directamente a la app gracias a Bluetooth.
El colegio en cuestión busca imponer un llavero digital conectado a través de Bluetooth.
“La pérdida u olvido de esta ‘insignia’ implica una sanción de US$12“, advirtieron las autoridades del colegio según la BBC, pero la medida no cayó del todo bien para los padres. Cerca de 3.300 personas firmaron una petición en internet en contra del plan, que prevé empezar en septiembre el liceo Rocroy Saint-Vincent de Paul.
La escuela explicó en su página web que busca su “modernización” y “ganar seguridad, simplicidad y eficacia”, además de “avisar rápidamente a los padres en caso de ausencia”. Por otro lado, aseguraron que las informaciones personales “serán protegidas y cifradas”.
Sin embargo, el establecimiento educativo generó polémica, ya que la medida se introdujo sin consultar previamente a los padres o tutores de los alumnos. Una alumna llamada Luisa protestó en Twitter, al expresar su duda de que sea legal.
“Es una forma de seguimiento de la presencia de un estudiante. En un instituto con pocos alumnos no veo por qué es necesario un dispositivo así. Legalmente y éticamente está en una zona gris”, agregó la adolescente en la red social.
ils veulent installer un système de tracking électronique dans mon lycée si vous avez une minute signez la pétition svp : https://t.co/csbfth51Ujpic.twitter.com/c4BlEsrEFe
— louise (@realouco) July 20, 2018
En la petición que rechazada la medida, dirigida al director de la escuela, se lee que el sistema que quiere imponer la institución es “sencillamente inaceptable” y que “los alumnos no son objetos que deban pertenecer al liceo”.
Y agrega: “Aunque la escuela el año pasado tuvo dificultades a la hora de comunicar la presencia o ausencia de alumnos, no es normal que las consecuencias se paguen con los estudiantes en lugar de sobre el centro, el cual no se cuestiona ni busca rehabilitar un sistema que se ha vuelto inadecuado”.
Por ahora, la petición, que fue lanzada el 20 de julio, fue cerrada y no se aceptan más firmas. Lograron alcanzar 3.296 de 5.000, por lo que escuela continúa publicando el aviso en el que se anunció la medida.