Hoy la mutual judía recibió una nueva intimidación telefónica. La policía cortó calles y trabaja un equipo de expertos en explosivos.
Tras la numerosa marcha de ayer para pedir Justicia después de dos años de la muerte del fiscal Nisman, la tensión volvió a invadir la manzana donde funciona la AMIA: la mutual judía tuvo que ser evacuada por una amenaza de bomba y la policía cortó varias calles, entre ellas Pasteur al 600, uno de los ingresos al edificio que sufrió el atentado en julio de 1994.
Algunos rostros de nerviosismo se ven entre la gente que espera en la calle que finalice la inspección del equipo de expertos en explosivos que chequean la veracidad de la intimidación que habría sido cerca del mediodía por teléfono.

Nueva amenaza de bomba a la mutual judía.
Desde la AMIA, si bien no dieron información sobre esta nueva amenaza, señalaron que en cada aniversario del atentado o, en este caso, por la muerte de Nisman, “es frecuente que haya llamadas intimidatorias de este tipo”.
fuente clarin

